La Unión Europea reiteró este martes que no cederá ante presiones ni amenazas de Estados Unidos para que Dinamarca entregue Groenlandia. El bloque respaldó la soberanía danesa sobre la isla y afirmó que ningún arancel ni medida coercitiva cambiará esa postura.
La alta representante para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Kaja Kallas, aseguró ante el Parlamento Europeo que las “amenazas diarias” del presidente estadounidense no lograrán su propósito y que no conseguirán forzar a Dinamarca a ceder su territorio.
Kallas rechazó la posibilidad de que Washington utilice aranceles como herramienta de presión, advirtiendo que tal medida podría dañar tanto a Europa como a Estados Unidos y socavar la prosperidad compartida.
Subrayó que la UE no busca confrontación, pero que actuará con firmeza y dispone de herramientas para proteger sus intereses, y señaló que el Ártico se ha convertido en una nueva frontera de competencia geoestratégica.
En días recientes, el presidente Trump amenazó con imponer un arancel del 10% desde el 1 de febrero a productos de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. La medida forma parte de su intento por presionar a Dinamarca para negociar la cesión de Groenlandia, lo que ha tensado las relaciones transatlánticas.
El portavoz comunitario Olof Gill afirmó que la Comisión Europea pretende evitar una escalada y advirtió sobre los posibles perjuicios económicos: una disputa arancelaria perjudicaría a consumidores y empresas en ambos lados del Atlántico. Al mismo tiempo, recordó que la UE cuenta con instrumentos, incluidas represalias comerciales, para defender sus intereses si fuera necesario.
El domingo, los embajadores de los Veintisiete estudiaron posibles represalias por un valor estimado de 93.000 millones de euros en respuesta a eventuales aranceles estadounidenses. Por ahora, esa opción permanece en suspenso para favorecer la posibilidad de un acuerdo bilateral.
Países como Francia, Alemania, España y Polonia propusieron activar el instrumento anti coerción aprobado en 2023, que permitiría a la Comisión limitar importaciones, inversiones y derechos comerciales, así como restringir la participación de empresas estadounidenses en licitaciones públicas dentro de la UE.
En materia de seguridad, Kallas indicó que la OTAN está preparada para tratar cualquier preocupación geopolítica en el Ártico. En los últimos días, varios países europeos enviaron personal militar a Groenlandia para realizar misiones de evaluación orientadas a mantener la estabilidad y la previsibilidad en la región, sin constituir una amenaza para terceros.
La alta representante afirmó que ningún país tiene derecho a apropiarse del territorio de otro, ni en Ucrania ni en Groenlandia ni en ningún otro lugar, y señaló que por el momento no se observa una intervención relevante de Rusia o China en Groenlandia.
Kallas hizo un llamamiento al diálogo entre aliados y reconoció que Europa afronta una situación sin precedentes, por lo que defendió una respuesta calmada, decidida y unida.
Las reacciones de los eurodiputados mostraron preocupación y unidad frente a lo que calificaron como una “línea roja” en las relaciones con Estados Unidos. El liberal danés Morten Løkkegaard destacó el peso comercial de la UE; el socialista Nacho Sánchez Amor ironizó sobre la necesidad de “un manual de psicología infantil” para tratar con Trump; y Niels Flemming Hansen, del Partido Popular, lo comparó con un niño dispuesto a quedarse con lo ajeno.
Los líderes europeos reiteraron su apoyo a Dinamarca y Groenlandia, insistiendo en que la integridad territorial de la isla es innegociable y que prevalecerá la voluntad de su pueblo frente a cualquier presión externa.
(Con información de EFE)


