La ansiedad es uno de los problemas de salud mental más habituales y afecta a millones de personas en todo el mundo. Su prevalencia ha aumentado en los últimos años, por lo que se ha convertido en una preocupación relevante de salud pública.
Según la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales (NAMI) en Estados Unidos, los trastornos de ansiedad son la afección mental más frecuente, con un 19,1 % de los adultos diagnosticados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 360 millones de personas sufren trastornos de ansiedad en el mundo. Bajo este término se agrupan condiciones como el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico y distintas fobias; sus manifestaciones varían, pero comparten un importante malestar emocional.
“El incremento en los trastornos de ansiedad no puede atribuirse a una sola causa. Es un fenómeno multifactorial que incluye factores genéticos, cambios en el entorno social y económico, sobrecarga laboral y la exposición a experiencias traumáticas”, señaló en Infobae la licenciada Delfina Ailán, miembro del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO.
Además, tras la pandemia de COVID-19 la OMS registró un aumento en los niveles de ansiedad, especialmente entre personas con mayor vulnerabilidad previa.
De acuerdo con la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales de EEUU, los trastornos de ansiedad son un conjunto de afecciones relacionadas, cada una con síntomas específicos.
“No obstante, todos los trastornos de ansiedad comparten un elemento: miedo o preocupación persistente y excesiva ante situaciones que no implican una amenaza real”, define la institución
Cuáles son los síntomas de los trastornos de ansiedad
Síntomas emocionales:
Sentimientos de aprensión o temor. Sensación de tensión o nerviosismo. Inquietud, irritabilidad o dificultad para relajarse. Tendencia a anticipar lo peor y a mantener una vigilancia excesiva ante señales de peligro.
Síntomas físicos:
Palpitaciones o taquicardia y sensación de falta de aire. Sudoración, temblores o tics musculares. Dolores de cabeza, fatiga y problemas para conciliar o mantener el sueño. Malestar digestivo, necesidad frecuente de orinar o diarrea.
Cómo afrontar la ansiedad
Existen distintos métodos, según los expertos de la división Salud de la Universidad de Utah, para calmarse en el momento:
Ejercicios de atención plena, como respiración profunda, estiramientos o visualizaciones guiadas. Repetir un mantra o afirmaciones breves; los cambios simples en el pensamiento y las afirmaciones diarias pueden favorecer un estado mental más optimista. Reformulación cognitiva para cuestionar y modificar los pensamientos ansiosos. Salir a caminar o realizar algún movimiento corporal. Hablar con una persona de confianza. Aceptar las emociones en lugar de reprimirlas, ya que evitarlas suele empeorar la ansiedad.
Según NAMI, cada tipo de trastorno de ansiedad requiere un plan de tratamiento específico. No obstante, existen enfoques comunes, entre ellos:
Psicoterapia, incluida la terapia cognitivo-conductual, que ayuda a identificar pensamientos automáticos negativos y a reformularlos desde una perspectiva más flexible. Medicación, como ansiolíticos y antidepresivos, cuando está indicada. Estrategias complementarias de cuidado de la salud, como técnicas de manejo del estrés y ejercicios de relajación.
Qué es el ABC Please
Los expertos de la Universidad de Utah recomiendan aprender las habilidades de la técnica de terapia dialéctico-conductual conocida como “ABC Please”:
(A)ccumulate Positives / acumular positivos. Reservar tiempo diario para actividades placenteras o planear algo que genere ilusión. (B)uild Mastery / construir habilidades. Proponerse metas alcanzables en actividades disfrutable—puede ser un nuevo pasatiempo, un objetivo laboral o tareas cotidianas. (C)oping Ahead / prepararse para lo que viene. Identificar situaciones que generan ansiedad y diseñar un plan para manejar las emociones asociadas. (P)hysica(L) Illness / padecimiento físico. Cuidarse adecuadamente cuando se está enfermo o lesionado para facilitar la recuperación. (E)ating / alimentación. Mantener una dieta equilibrada que incluya proteínas, lácteos, verduras y frutas, y beber suficiente agua. (A)void / evitar. Limitar sustancias que alteran el estado de ánimo, como alcohol, drogas y exceso de cafeína. (S)leep / sueño. Garantizar horas suficientes de sueño y mejorar la calidad del descanso. (E)xercise / ejercicio. Mover el cuerpo diariamente según el nivel de condición física propio.


