Tras su participación en Gran Hermano 2023, Damián César Moya disfrutó por un tiempo de la exposición mediática, pero su situación actual es muy distinta. A través de sus redes mostró imágenes con una mochila de delivery, una bicicleta y elementos de reparto, acompañadas de la frase: “Muchos buscan fama, yo mi plato de comida”.
Moya contó que inicialmente trabajaba repartiendo en moto, pero su vehículo fue secuestrado y la multa para recuperarlo superaba el valor del rodado. Para no perder ingresos, un vecino le prestó una bicicleta con la que pudo continuar trabajando. Según él, no siente vergüenza por esa situación y prefiere ganarse la vida de forma honesta antes que mantener una imagen de fama que ya no tiene.
El caso de Moya vuelve a poner en evidencia una realidad frecuente entre ex participantes de programas de gran exposición: la popularidad temporal no garantiza estabilidad económica ni oportunidades laborales continuas en televisión, streaming o redes sociales. Su respuesta, de aceptar trabajos cotidianos para cubrir gastos, subraya la distancia entre el brillo mediático momentáneo y la necesidad de sustento diario.


