Las Fuerzas Armadas de Irán advirtieron que la presencia de un portaaviones y otros buques estadounidenses en Oriente Medio aumenta su vulnerabilidad y los convierte en objetivos alcanzables, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales, protestas internas en la República Islámica y un refuerzo del despliegue militar de Estados Unidos en la región.
“La concentración y acumulación de fuerzas y equipos en la zona no será un factor disuasorio, sino que aumentará su vulnerabilidad y los convertirá en objetivos al alcance”, declaró una fuente de la Base Khatam al Anbiya, el comando central unificado de las Fuerzas Armadas iraníes, según la televisión estatal.
La fuente, que no fue identificada, afirmó que la idea de llevar a cabo una “operación limitada, rápida y limpia” contra Irán se basa en estimaciones erróneas y en una comprensión incompleta de las capacidades defensivas y ofensivas de la República Islámica.
En la misma línea, el comando central unificado señaló que “la República Islámica no iniciará ninguna guerra, pero no permitirá ninguna amenaza contra la seguridad nacional del país”.
Las advertencias se dieron tras la entrada del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque en aguas de Oriente Medio, un despliegue confirmado por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
“El Grupo de Ataque del Portaaviones Abraham Lincoln está actualmente desplegado en el Medio Oriente para promover la seguridad y la estabilidad regionales”, informó el Centcom en sus redes sociales. Según funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales, el grupo opera en el océano Índico, dentro del radio operativo del comando, lo que permite una respuesta rápida ante eventuales decisiones políticas o militares.
Las mismas fuentes aclararon que el portaaviones no necesariamente ocupa una posición final para una operación específica y que no existe una orden de ataque confirmada.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo días atrás que su país dispone de una “flota enorme” dirigiéndose a aguas cercanas a Irán y advirtió a Teherán sobre la necesidad de cesar la represión contra la ola de protestas que sacudió el país.
“Tenemos una gran armada cerca de Irán. Más grande que la de Venezuela”, afirmó Trump en una entrevista con Axios, y añadió que “todas las opciones siguen sobre la mesa” ante cualquier escalada iraní.
Las protestas en Irán comenzaron a finales de diciembre por el aumento del costo de vida y derivaron en un cuestionamiento abierto al sistema político instaurado tras la Revolución Islámica de 1979.
Las autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos e Israel de organizar manifestaciones que calificaron de “terroristas”. Según cifras oficiales, los disturbios dejaron 3.117 muertos, mientras que organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, informaron de 5.495 fallecidos.
Irán advirtió que responderá a cualquier intervención estadounidense y afirmó que, en caso de ataque, consideraría objetivos militares a todas las bases de Estados Unidos en la región. El portavoz de la Cancillería, Esmail Baqai, sostuvo que la presencia del portaaviones “no afecta la determinación y seriedad de Irán para defender a la nación” y destacó la confianza en la capacidad de sus fuerzas armadas para responder a una agresión.
El comandante del Estado Mayor, Ali Abdollahi, advirtió que “cualquier ataque convertirá de inmediato todos los intereses, bases y centros de influencia de Estados Unidos en objetivos definidos y accesibles”.
El grupo de ataque del USS Abraham Lincoln incluye destructores y cruceros con capacidad para lanzar misiles Tomahawk. Además, la Marina estadounidense desplegó aviones de combate F-35C y F/A-18, aeronaves de guerra electrónica EA-18G Growler, mientras que cazas F-15E y sistemas antimisiles Patriot y THAAD quedaron posicionados en bases aliadas de la región.
La escalada militar generó preocupación entre los aliados árabes de Washington en el Golfo Pérsico, que pidieron evitar una guerra regional. Grupos proiraníes en Irak, como Kataeb Hezbollah, instaron a sus seguidores a prepararse para un posible conflicto en defensa de Irán.
El Centcom reiteró que la misión del despliegue apunta a “garantizar la seguridad y la estabilidad”, aunque la situación sigue siendo vigilada por la comunidad internacional en un escenario volátil.
(Con información de EFE y AFP)


