13 de marzo de 2026
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Suecia detuvo al capitán ruso del Sea Owl I por falsificar documentos y violar el código marítimo

La Guardia Costera de Suecia abordó al petrolero Sea Owl I frente a la ciudad portuaria de Trelleborg y detuvo a su capitán, de nacionalidad rusa, bajo la sospecha de falsificar documentación y de incumplir la normativa marítima.

El operativo se realizó durante la noche del jueves, cuando las autoridades detectaron que la nave, de 228 metros de eslora, navegaba supuestamente bajo la bandera de las Islas Comoras.

Los investigadores creen que esa bandera era falsa. Tras entrar en aguas territoriales suecas, el Sea Owl I fue interceptado y sometido a inspecciones, que incluyeron un registro completo del barco y entrevistas a la tripulación.

El capitán quedó detenido por orden del fiscal Adrien Combier-Hogg mientras continúan las diligencias judiciales y las entrevistas a bordo para determinar el alcance de las posibles infracciones.

La Guardia Costera indicó que el Sea Owl I figura en la lista de sanciones de la Unión Europea y que había realizado viajes previos entre Brasil y Rusia. En el momento del abordaje no llevaba carga visible. Las autoridades también investigan posibles incumplimientos de las normas de navegabilidad y seguridad.

El abordaje del Sea Owl I forma parte del refuerzo de los controles marítimos en Suecia tras la reciente interceptación del carguero Caffa, otro buque sospechoso de enarbolar una bandera falsa, capturado en la misma zona menos de una semana antes.

El Caffa, de 96 metros de eslora y en ruta de Casablanca a San Petersburgo, fue acusado de transportar grano ucraniano presuntamente robado, y su capitán, también ruso, fue detenido por las autoridades suecas.

Las autoridades suecas y de la Unión Europea denominan a esta agrupación de buques la “flota en la sombra”, compuesta por embarcaciones envejecidas con seguros insuficientes y estructuras de propiedad opacas.

Con una edad media de alrededor de 18 años, estos barcos representan un riesgo elevado para la seguridad marítima y el medio ambiente, especialmente cuando no reciben el mantenimiento adecuado.

En respuesta, Suecia ha intensificado la recopilación de datos sobre seguros y las condiciones de navegabilidad de los barcos que llegan a sus puertos y de los que transitan sus aguas territoriales y su zona económica exclusiva.

En el caso del Sea Owl I, la sospecha de que navegaba bajo una bandera comorana falsa motivó la intervención directa de la Guardia Costera, que consideró elevado el riesgo de deficiencias de seguridad a bordo.

Las autoridades afirmaron que este tipo de embarcaciones constituye una amenaza significativa para la seguridad marítima y el medio ambiente, justificando la adopción de medidas legales y operativos de control más estrictos.

Ucrania expresó su apoyo a estos operativos. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, subrayó la importancia de combatir la flota clandestina rusa, que, según él, contribuye al financiamiento del conflicto y supone un peligro para la seguridad europea.

(Con información de Reuters y AP)

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