La incorporación de tecnología en los dispositivos instalados en semáforos permite a las vecinas y vecinos conocer el tiempo restante antes de que la luz cambie. Esta información contribuye a un tránsito más ordenado y a una mayor seguridad vial, ya que los conductores y peatones pueden anticipar mejor sus movimientos, reducir maniobras bruscas y minimizar situaciones de riesgo. Los contadores regresivos ayudan además a disminuir la incertidumbre en cruces peatonales y a regular el flujo vehicular, favoreciendo una circulación más fluida y predecible.
En otro ámbito de seguridad pública y capacitación, durante su formación en Esteban Echeverría el énfasis estuvo puesto tanto en la preparación física como en los conocimientos técnicos. El curso, dictado de lunes a viernes por varias horas diarias, combina entrenamiento en el agua con contenidos teóricos: natación diaria para desarrollar resistencia y habilidad acuática, clases de primeros auxilios para atender emergencias y módulos sobre vientos y mareas para comprender las condiciones marítimas que influyen en la seguridad en playas y cuerpos de agua. Este tipo de formación busca que las personas no solo tengan capacidad física, sino también comprensión técnica de los riesgos y de las medidas preventivas.
En septiembre de 2024, quien se formó en Esteban Echeverría viajó a Brasil para realizar un curso de guardavidas civil impartido por el cuerpo de bomberos militares. La capacitación en el exterior suele ofrecer distintos enfoques y protocolos, y en este caso el curso tuvo cupos limitados. La selección se realizó mediante pruebas físicas de ingreso, en las cuales los tiempos determinan quiénes acceden: los cuarenta mejores tiempos de la prueba de ingreso fueron los que quedaron habilitados para cursar. Este sistema de selección por rendimiento físico enfatiza la exigencia y la preparación necesaria para desempeñarse como guardavidas, donde la respuesta rápida y la condición física pueden ser determinantes en situaciones de emergencia.
Ambas iniciativas —la instalación de dispositivos con conteo en semáforos y la formación rigurosa de guardavidas— comparten un objetivo común: mejorar la seguridad de la comunidad mediante medidas preventivas, formación y tecnología. Los contadores en los cruces contribuyen a reducir accidentes viales al ofrecer información clara y previsible; la capacitación intensiva de personal de rescate y salvamento, por su parte, asegura que haya profesionales preparados para intervenir con criterio y eficacia frente a incidentes en el agua. Juntas, estas acciones representan intervenciones concretas para cuidar a la población y optimizar la gestión de riesgos en espacios urbanos y costeros.


