27 de enero de 2026
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Deslizamiento deja casas suspendidas en Sicilia

Más de 1.500 personas fueron evacuadas del municipio siciliano de Niscemi después de que intensas tormentas provocaran un gran deslizamiento de tierra que dejó varias viviendas al borde de un precipicio, informó el martes el jefe de protección civil de Italia.

Niscemi, con alrededor de 25.000 habitantes en el centro-sur de Sicilia, se encuentra sobre una meseta que, según las autoridades, está cediendo de forma progresiva hacia la llanura inferior debido al agua acumulada en el subsuelo.

Las imágenes difundidas muestran tramos de la ladera desplomados y edificios situados al borde del abismo; en una de ellas puede verse un automóvil suspendido sobre el vacío junto a una estructura colapsada.

“Dejemos una cosa clara: si una casa está al borde no puede ser ocupada”, afirmó el jefe de protección civil Fabio Ciciliano, y agregó que los vecinos de las zonas afectadas serán reubicados de manera permanente.

Ciciliano advirtió que el deslizamiento sigue activo. “Una cosa es segura. El deslizamiento está absolutamente todavía activo. Yo mismo lo documenté con mi teléfono mientras realizaba la inspección. Está claro para todos que la situación es realmente muy, muy complicada”, declaró.

El lunes, el gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni declaró el estado de emergencia para Sicilia, Cerdeña y Calabria, las tres regiones del sur que fueron golpeadas por el violento temporal la semana pasada.

Los fenómenos meteorológicos extremos han aumentado en frecuencia en Italia en los últimos años. Inundaciones han afectado ciudades en todo el país, causando decenas de muertes y elevando los riesgos de deslizamientos e inundaciones incluso en zonas que antes resultaban menos vulnerables.

El Ejecutivo destinó 100 millones de euros para atender necesidades inmediatas; no obstante, las autoridades locales calculan que los daños superan los mil millones de euros tras el paso del temporal, cuando vientos fuertes y oleaje empujaron el mar tierra adentro, sobrepasando las defensas costeras y destruyendo viviendas y comercios.

El alcalde de Niscemi, Massimiliano Conti, indicó que hay “un frente de deslizamiento de al menos cuatro kilómetros de largo, y se está ensanchando”, y advirtió que habrá una zona roja en la que las familias no podrán regresar a sus domicilios.

Las evacuaciones repentinas han generado ansiedad e indignación entre los vecinos, algunos de los cuales sostienen que advertencias sobre deslizamientos anteriores no fueron atendidas.

“Me han dicho que tengo que irme. Tuvimos el primer deslizamiento hace 30 años, y nadie nunca hizo nada”, declaró el residente Francesco Zarba a Reuters.

Zarba añadió que hace tres décadas una comisión inspeccionó su casa y concluyó que todo estaba bien. “Hoy, después de 30 años, aparece este deslizamiento, y antes de esto, nadie había hecho nada al respecto, desde el primer alcalde de entonces cuando sucedió por primera vez hasta ahora”, expresó.

Otro residente, que no fue identificado, dijo: “Estamos fuera de nuestra casa, es normal estar nerviosos. ¿Cómo deberíamos sentirnos? Llevamos tres días fuera de la casa, no tenemos nada que decir”.

El deslizamiento cubrió la carretera de acceso al pueblo. Las autoridades locales, junto a la policía, bomberos y unidades de protección civil, evalúan los pasos a seguir, entre ellos la posible reanudación de las clases, que fueron suspendidas el lunes.

Unas 300 familias fueron reubicadas en otros alojamientos y en un centro deportivo municipal, mientras que varias vías principales de acceso permanecen cerradas.

El presidente de la región de Sicilia, Renato Schifani, estimó el lunes que el coste de los daños, incluido el del deslizamiento en Niscemi, supera los 1.500 millones de euros.

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