Seis personas murieron el martes por ataques registrados en Rusia y Ucrania, en una jornada en la que Kiev se convirtió en uno de los principales focos de tensión tras un inusual ataque ruso con drones a plena luz del día.
La capital ucraniana, que suele sufrir bombardeos nocturnos, vivió horas de alarma cuando la defensa aérea trató de repeler vehículos no tripulados que avanzaban desde el norte, informó el alcalde Vitali Klitschko.
Restos de drones aparecieron en varios puntos de Kiev, incluido el barrio de Shevchenkivsk, donde una colisión vehicular vinculada al incidente dejó a un peatón hospitalizado.
Fragmentos de un dron alcanzaron un edificio en construcción y un cementerio cercano, provocando daños materiales. En redes sociales se difundieron imágenes de la explosión de uno de los drones al chocar contra un inmueble residencial.
En otras zonas de Ucrania también se registraron ataques. En Krivói Rog, un bombardeo ruso mató a un hombre de 40 años y dejó cinco heridos, y en la ciudad oriental de Chuguev proyectiles sobre un barrio residencial causaron la muerte de un hombre de 70 años, según autoridades locales.
El uso por parte de Rusia de drones de combate Shahed de fabricación iraní y de misiles se ha vuelto recurrente desde el inicio de la invasión a gran escala.
Como respuesta, Ucrania lanzó por la noche drones hacia territorio ruso para atacar infraestructuras energéticas. Uno de esos ataques provocó la muerte de tres civiles en la región fronteriza de Belgorod y dejó otros tres heridos, informó el gobernador Viatcheslav Gladkov; autoridades también confirmaron la muerte de una persona en la región de Briansk por un ataque ucraniano.
Otro hecho destacado del día fue un ataque con drones ucranianos contra una refinería en Tuapsé, ciudad portuaria del sur de Rusia en el mar Negro, que provocó un incendio y la evacuación preventiva de 60 residentes de viviendas cercanas, según el gabinete de crisis regional.
Equipos de buzos quedaron en alerta para inspeccionar posibles vertidos de hidrocarburos, mientras que los niveles de contaminantes en el aire, como xilol y benceno, superaron hasta tres veces los valores normales, en un contexto de lluvia contaminada y alta concentración de cenizas.
El presidente ruso, Vladímir Putin, fue informado por el ministro de Emergencias, Alexandr Kurenkov, sobre los incendios en los depósitos de la refinería, según confirmó el portavoz del Kremlin.
Putin ordenó el traslado de Kurenkov a Tuapsé para supervisar las labores de extinción y mitigar las consecuencias del siniestro. Las autoridades declararon el estado de emergencia regional y más de 250 bomberos junto con 62 equipos especializados trabajan para controlar la situación.
La terminal de Tuapsé, clave para la exportación de crudo ruso, ya había sido atacada en incidentes similares los días 16 y 20 de abril.
(Con información de AFP)

