27 de enero de 2026
Buenos Aires, 24 C

Ola de calor histórica en Australia con temperaturas cercanas a 50 grados

Australia sufre una ola de calor sin precedentes: temperaturas cercanas a los 50 °C que alteran la vida cotidiana y generan alertas en todo el país.

Autoridades y especialistas atribuyen la magnitud y la frecuencia de estos episodios al cambio climático, mientras la población y los servicios de emergencia buscan adaptarse a condiciones que baten registros históricos.

Récords y alertas en el sur y sureste del país

Regiones del sur y sureste han registrado temperaturas extremas; localidades rurales como Hopetoun y Walpeup alcanzaron máximas preliminares de 48,9 °C (120 °F).

Esos valores podrían superar los récords vinculados con los incendios de Black Saturday en 2009, según ABC News y The Associated Press (AP). En Victoria se mantiene la alerta por riesgo de incendios, con tres focos activos fuera de control.

El riesgo extremo de incendio también alcanza a Nueva Gales del Sur, Australia Meridional y Queensland, donde se pronostican jornadas superiores a 40 °C (104 °F) completas, algo no visto desde 1939.

En localidades como Wagga Wagga y Albury se espera una semana consecutiva con temperaturas por encima de ese umbral, lo que incrementa la preocupación por la seguridad y el bienestar de la población.

Sistemas de alerta e infraestructura bajo presión

La respuesta a las temperaturas extremas ha puesto a prueba los sistemas de alerta y la infraestructura. En el Abierto de Australia, fotógrafos, personal y jugadores recurrieron a ventiladores, compresas frías y zonas climatizadas; incluso se repartieron cojines especiales para evitar quemaduras por contacto con superficies calientes.

La demanda de electricidad por aire acondicionado y refrigeración registró picos inusuales, lo que generó advertencias sobre posibles cortes de suministro.

Las autoridades aumentaron la vigilancia en áreas rurales y urbanas ante la mayor probabilidad de incendios y golpes de calor. Equipos de emergencia trabajan en la prevención y contención de focos ígneos, y hospitales permanecen en alerta por posibles incrementos en atenciones por deshidratación y otras complicaciones relacionadas con el calor.

Perspectiva histórica y tendencias preocupantes

La Oficina de Meteorología calificó la ola de calor como “histórica y sin precedentes”. Aunque la marca nacional absoluta de 50,7 °C registrada en Oodnadatta (1960) y Onslow (2022) no ha sido superada, la mayor frecuencia y extensión de estos episodios indican una clara tendencia al alza.

Ciudades como Mildura ya acumulan cuatro días con más de 45 °C (113 °F) en lo que va del mes, cuando entre 1946 y 2000 registraron solo seis días con esas temperaturas.

Este aumento sostenido en frecuencia e intensidad se atribuye al cambio climático. Sarah Perkins-Kirkpatrick, científica del clima en la Universidad Nacional Australiana, señaló a ABC News Australia que la investigación muestra una tendencia al aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor; estudios internacionales estiman que eventos que antes ocurrían cada 25 años ahora pueden suceder cada cinco.

Factores inmediatos y proyecciones para los próximos días

La ola actual se explica por una masa de aire caliente originada en la región de Pilbara, en el noroeste, que se desplazó hacia el este y quedó estacionada.

Jonathan How, meteorólogo de la Oficina de Meteorología, dijo a ABC News Australia que la presencia de un ciclón frente a la costa noroccidental y la ausencia de lluvias monzónicas han intensificado y prolongado el evento, un patrón similar al observado durante Black Saturday.

El pronóstico indica que el calor persistirá hasta el sábado. Aunque Melbourne experimentó un alivio con una masa de aire fresco que dejó la temperatura en 24 °C (75 °F), las zonas interiores de Nueva Gales del Sur y el sur de Queensland podrían alcanzar hasta 49 °C (120 °F) en los próximos días.

El avance de la masa cálida y las variaciones del viento determinarán el momento del alivio, que se espera de forma gradual hacia el fin de semana.

Un desafío creciente para la sociedad australiana

La excepcionalidad de la situación representa un desafío incluso para quienes están acostumbrados a temperaturas altas. La sucesión de días con valores extremos pone a prueba la resistencia de comunidades rurales y urbanas y obliga a replantear estrategias de adaptación.

Expertos advierten que, aunque estos episodios deberían ser excepcionales, la realidad climática exige vigilancia constante y respuestas innovadoras para proteger a la población y la infraestructura ante futuras olas de calor.

Impacto directo en la vida diaria y eventos masivos

El calor extremo también ha afectado eventos multitudinarios. El Abierto de Australia aplicó su protocolo por calor: cerró los techos retráctiles de las pistas principales y suspendió partidos en canchas al aire libre, según ABC News y AP.

La asistencia al torneo cayó de 50.000 personas el lunes a 21.000 el martes tras las advertencias sanitarias de evitar actividades al aire libre. Al mismo tiempo, jóvenes y familias en Melbourne y otras ciudades buscaron alivio en playas y espacios públicos, poniendo de manifiesto la necesidad de adaptarse a condiciones ambientales cada vez más exigentes.

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