El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este viernes que los presupuestos del Estado para 2026 fueron aprobados definitivamente por decreto y que entrarán en vigor si su gobierno supera la moción de censura prevista para el lunes.
El prolongado trámite presupuestario es el último capítulo de la crisis política que afecta a Francia desde la convocatoria anticipada de elecciones en 2024, que dejó a la Asamblea Nacional sin mayorías claras y dividida en tres bloques: izquierda, centroderecha y ultraderecha.
Lecornu asumió el cargo en septiembre y, para evitar la caída de su gobierno en el Parlamento como sucedió con sus dos antecesores, se comprometió ante los socialistas a someter los presupuestos a votación parlamentaria.
Su estrategia permitió la aprobación de la primera parte, relativa a la financiación de la Seguridad Social, pero las negociaciones quedaron bloqueadas en la sección sobre la financiación del Estado, por lo que finalmente cerró la posibilidad de un debate parlamentario ampliado.
Este viernes, mano derecha del presidente Emmanuel Macron, activó el procedimiento del “artículo 49.3”, que autoriza la adopción de los presupuestos sin voto del Parlamento, recurso empleado por el Gobierno desde 2022.
La única vía para que los diputados puedan derogar esa decisión es presentar y aprobar una moción de censura. El partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) ya registró una moción que, según su portavoz parlamentaria Mathilde Panot, “se examinará el lunes por la tarde”.
Desde el 23 de enero, la Asamblea Nacional debatió cuatro mociones de censura en respuesta al uso del 49.3 por parte de Lecornu para aprobar porciones del presupuesto. Todas fueron rechazadas al no reunir la mayoría necesaria.
El proyecto de presupuestos busca ordenar las cuentas públicas endeudadas de la segunda economía de la UE y reducir el déficit público al 5% del PIB en 2026. Para intentar disuadir a los socialistas de presentar una censura, el Gobierno incorporó varias medidas sociales y otras demandas.
La aprobación definitiva de los presupuestos supone un respiro para el Ejecutivo en la recta final del segundo mandato de Macron. La elección presidencial, en la que él ya no puede participar, se celebrará en los primeros meses de 2027.
Bregeon formuló ese análisis en una entrevista con Sud Radio, en la que calificó de “irresponsables” a miembros de La Francia Insumisa (LFI) y de la extrema derecha de Agrupación Nacional (RN), formaciones que han presentado varias mociones de censura y anuncian más iniciativas.
Tras el rechazo de dos mociones de censura el viernes pasado sobre la parte de ingresos y de otras dos el martes sobre la parte de gastos en la Asamblea Nacional, el proyecto de ley de presupuestos para 2026 vuelve al Senado este jueves, donde se prevé una tramitación rápida.
La alianza mayoritaria de centroderecha en la cámara alta presentó formalmente el miércoles una moción para rechazar el proyecto de ley en su segunda lectura, un paso que acelera el ritmo del proceso parlamentario.
Ese trámite allana el camino para su aprobación definitiva a principios de la próxima semana en la Asamblea Nacional, tras una lectura final, con un uso adicional del artículo 49.3 y el debate previsto de las mociones de censura el lunes o martes.
La Comisión de Finanzas del Senado, reunida el miércoles, decidió no prolongar los debates presupuestarios que se prolongaron desde comienzos de otoño. De este modo, el extenso proceso de discusión está llegando a su fin.
(Con información de AFP)


