Irán declaró a los ejércitos de los países europeos como “grupos terroristas” en respuesta a que la Unión Europea clasificó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista.
El anuncio lo hizo el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, durante una sesión en la que los legisladores vistieron el uniforme verde del CGRI y corearon consignas como “Muerte a Estados Unidos”, “Muerte a Israel” y “¡Qué vergüenza, Europa!”, según imágenes de la televisión estatal.
Ghalibaf criticó la decisión de la UE y citó el artículo 7 de la ley aprobada en 2019, que establece contramedidas por la designación del CGRI como organización terrorista, entre las que figura considerar a las fuerzas armadas de países europeos como grupos terroristas.
No se especificaron efectos inmediatos de la medida, que se apoya en la normativa aprobada tras la decisión similar de Estados Unidos en 2019.
La sesión parlamentaria coincidió con el 47o aniversario del regreso del ayatolá Ruhollah Khomeini del exilio, fundador de la República Islámica. La Guardia Revolucionaria, brazo ideológico y de seguridad del régimen, tiene la misión declarada de proteger la revolución frente a amenazas internas y externas.
Gobiernos occidentales acusan a la Guardia de dirigir la represión de protestas recientes que dejaron miles de muertos, mientras que Teherán atribuye la violencia a “actos terroristas” alentados desde Occidente.
La Unión Europea incluyó al CGRI en su lista de organizaciones terroristas por su papel en la represión del pueblo iraní, sumándose a medidas adoptadas por Estados Unidos, Canadá y Australia.
Ghalibaf afirmó que la decisión europea, que atribuyó a órdenes del presidente estadounidense y a líderes del “régimen sionista”, acelerará la pérdida de relevancia de Europa en el orden internacional y fortalecerá el respaldo interno a la Guardia.
La agencia Tasnim informó que Ghalibaf encargó a la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior declarar terroristas a los agregados militares de los países de la Unión Europea acreditados en Irán.
El balance oficial señala 3.117 muertos en las protestas, mientras que la ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 6.713 fallecidos —incluidos 137 niños— y reporta más de 11.000 heridos y 49.000 detenidos.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, anticipó que el Parlamento podría declarar terroristas a las fuerzas armadas europeas y advirtió que los 27 países de la UE lamentarán su decisión contra el cuerpo militar de élite iraní.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump dijo que Irán había iniciado contactos con su administración, en un contexto de tensiones y advertencias en la región del golfo Pérsico, y añadió que existe una gran flota estadounidense desplegada allí.
Desde Teherán, las autoridades combinaron mensajes beligerantes con llamados al diálogo. El presidente Masud Pezeshkian aseguró que “la República Islámica de Irán nunca ha buscado ni busca la guerra” y dijo que un conflicto no beneficiaría a ninguna de las partes ni a la región.
Ali Larijani, jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, confirmó la existencia de contactos diplomáticos con Washington pese al clima tenso, y señaló —según IRNA— que hay un “marco de negociación”, sin detallar plazos ni condiciones, y atribuyó la percepción de falta de diálogo a una “propaganda de guerra”.
(Con información de AFP)


