Una pareja murió en un ataque nocturno con drones rusos en la región de Zaporizhzhia, informó el jueves el jefe militar regional, Ivan Fedorov. El incidente ocurrió en la ciudad de Vilniansk, donde un hombre de 49 años y una mujer de 48 fallecieron tras el impacto en su vivienda.
En un hecho separado en la ciudad de Zaporizhzhia, un niño de 14 años resultó herido.
El jefe militar regional de Járkov, Oleg Synegubov, reportó un ataque ruso en los suburbios de esa ciudad, sin víctimas inmediatas informadas. Se registraron daños en varios edificios residenciales y 12.000 abonados se quedaron sin electricidad por la destrucción de infraestructura energética.
La Fuerza Aérea de Ucrania declaró la alerta aérea en Kiev la noche del jueves debido a la amenaza de vehículos aéreos no tripulados procedentes de Rusia. Los combates se reanudaron recientemente tras un acuerdo del Kremlin de no atacar Kiev durante siete días, petición formulada por Estados Unidos y cuyo plazo terminó el domingo pasado.
Funcionarios ucranianos acusaron a Rusia de atacar deliberadamente la infraestructura energética, lo que provocó cortes de luz y calefacción que afectan a cientos de miles de personas en medio de temperaturas bajo cero.
La reciente ofensiva se produjo poco después de las conversaciones mediadas por Estados Unidos en Abu Dhabi entre responsables rusos y ucranianos, que buscaban un acuerdo para poner fin a una invasión que ya cumple cuatro años.
Tras dos días de negociaciones se concretó el primer intercambio de prisioneros en cuatro meses. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, describió las conversaciones como complicadas y pidió un avance más rápido; el enviado de Kiev indicó que el diálogo continuará en las próximas semanas.
Por su parte, el mandatario señaló que la nueva ronda de negociaciones, el tercer encuentro trilateral con diplomáticos, podría celebrarse en Estados Unidos.
“Están planeadas nuevas reuniones próximamente, probablemente en Estados Unidos”, dijo Zelenski en su mensaje vespertino. El presidente añadió que Kiev está “listo para todos los formatos viables que realmente acerquen la paz y la hagan fiable, duradera y que eliminen cualquier deseo de Rusia de continuar la guerra”.
Una parte creciente de la población ucraniana comienza a considerar la posibilidad de ceder el Donbás a Rusia si eso garantiza el fin del conflicto, lo que refleja un cambio significativo en una sociedad agotada por años de guerra.
Hasta hace poco, la idea de entregar territorios controlados por Ucrania se consideraba una línea roja, pero la presión del Kremlin —que condiciona cualquier negociación a la retirada de Kiev del Donbás— ha modificado el debate público.
La región, que abarca partes de Donetsk y Luhansk, es el epicentro de combates intensos y de fortificaciones ucranianas. Actualmente Ucrania mantiene el control de cerca del 20% de Donetsk, mientras que Luhansk está bajo dominio ruso. Para Moscú, consolidar el control sobre el Donbás supondría una victoria simbólica tras su fracaso por tomar todo el país.
El presidente ucraniano, que espera recibir un informe completo de su equipo sobre las últimas negociaciones, subrayó que “es crucial que esta guerra termine de forma que Rusia no reciba ninguna recompensa por su agresión”, considerándolo “uno de los principios clave que restablecen y garantizan una seguridad real”.
En otro pasaje, Zelenski celebró el reciente intercambio de prisioneros, que permitirá el regreso de 157 ucranianos retenidos por Rusia, y destacó que el proceso vuelve a estar “en marcha” tras un largo periodo de bloqueo.
“Estamos haciendo todo lo posible para garantizar los intercambios, y agradezco a nuestros socios que nos ayudan y nos brindan la mediación necesaria”, afirmó, y agradeció especialmente a los soldados ucranianos por “reabastecer el fondo de intercambio de Ucrania”.
(Con información de AFP)

