Francia inauguró un consulado en Nuuk, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea con representación consular en Groenlandia.
La iniciativa busca fortalecer los lazos bilaterales y mostrar respeto por la integridad territorial de Dinamarca, en un contexto de interés creciente por la isla ártica, especialmente por parte de Estados Unidos.
Jean-Noël Poirier asumió como cónsul general en Nuuk. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, Pascal Confavreux, señaló en un comunicado que “Francia se convierte en el primer país de la Unión Europea en establecer un consulado general en Groenlandia”, y que la decisión responde al anuncio del presidente Emmanuel Macron en junio, durante su visita a la isla.
Macron impulsó la apertura del consulado tras mantener conversaciones con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en medio de tensiones relacionadas con los intereses estadounidenses en Groenlandia.
La nueva legación tiene como objetivos apoyar misiones científicas, facilitar la llegada de empresas francesas y actuar como un gesto simbólico en respuesta a las ambiciones de Estados Unidos en la región.
El presidente Macron calificó la apertura como una “señal política” en apoyo a la soberanía danesa y a la cooperación europea en el Ártico.
“Francia reitera su compromiso de respetar la integridad territorial del Reino de Dinamarca”, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores.
En enero, Macron confirmó la apertura del consulado y anticipó la llegada del nuevo cónsul general a principios de febrero, con el fin de fortalecer la colaboración bilateral en los ámbitos científico, económico y cultural.

