En un contexto de caída del consumo y descenso de las importaciones, una importante multinacional estadounidense comunicó el cierre de su planta con más de 60 años de actividad, lo que afecta aproximadamente a 150 trabajadores. La empresa es Cabot Argentina, la única productora local de negro de humo, un insumo clave para la fabricación de neumáticos y otros productos de caucho.
La medida implicará la pérdida de cerca de 90 empleos directos y unos 60 puestos indirectos vinculados a servicios de vigilancia, comedor, lavandería y mantenimiento. El cierre supone un fuerte golpe para el corredor industrial Zárate-Campana, una de las principales zonas fabriles del país.
La planta, inaugurada en 1962, fue la primera instalación de la multinacional en América Latina y durante décadas abasteció a fabricantes de neumáticos y a industrias del caucho y el plástico. Cabot producía negro de humo, un derivado petroquímico esencial para reforzar el caucho empleado en neumáticos y diversos productos industriales.
Al inicio, la planta contaba con una capacidad de 12.700 toneladas anuales y 83 empleados; en su mejor momento llegó a producir 85.000 toneladas anuales de negro de humo, consolidándose como un actor relevante del sector. Entre sus clientes se encontraban Bridgestone, Pirelli y FATE, empresa que días atrás anunció su cierre.
Frente al anuncio, el Sindicato de Trabajadores del Negro de Humo (SUTNH) convocó una vigilia en los portones. Mario Di Paolo, secretario general del gremio, afirmó que rechazan el cierre y que acompañarán a los trabajadores en la defensa de sus fuentes de empleo.
La próxima semana está prevista una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, donde se buscará la intervención provincial para intentar encontrar alternativas y soluciones para los operarios perjudicados.

