12 de febrero de 2026
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Japón confisca buque chino y detiene a su capitán por negarse a una inspección en el mar Oriental

Japón incautó un buque pesquero de China y detuvo a su capitán después de que la embarcación desobedeciera una orden de inspección y huyera dentro de la zona económica exclusiva japonesa, en un incidente que agrava las tensiones entre Tokio y Pekín.

La Agencia de Pesca de Japón informó que el suceso ocurrió dentro de aguas bajo jurisdicción japonesa, a unos 165 kilómetros al sur-suroeste de la isla Meshima, frente a la prefectura de Nagasaki. Según el organismo, un inspector ordenó al buque detenerse para una verificación de rutina, pero la embarcación no acató la instrucción y emprendió la fuga.

“El capitán del buque fue ordenado a detenerse para una inspección, pero no acató la orden y escapó. En consecuencia, el capitán fue arrestado ese mismo día”, indicó la autoridad japonesa.

El detenido es un ciudadano chino de 47 años. A bordo había once personas, incluido el capitán. La agencia confirmó que el pesquero fue incautado formalmente y que se inició un procedimiento administrativo y judicial para determinar responsabilidades por la violación de las normas de control en aguas japonesas.

Según las autoridades, se trata de la primera incautación de un pesquero chino desde 2022 dentro de las operaciones regulares de control que Japón realiza en sus espacios marítimos. El organismo recordó que el año anterior también se confiscaron embarcaciones extranjeras, en esos casos procedentes de Taiwán y Corea del Sur, en procedimientos similares.

El episodio ocurre en un momento especialmente delicado en la relación bilateral. Desde fines de 2025, los vínculos entre Tokio y Pekín se han visto afectados por declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien afirmó que Japón podría intervenir militarmente si China intentara tomar Taiwán por la fuerza.

El gobierno chino interpretó ese pronunciamiento como una injerencia directa en uno de los asuntos más sensibles de su política exterior: la situación de Taiwán, cuya soberanía reclama Pekín.

Las fricciones entre ambos países también se extienden a disputas territoriales de larga data por las islas Senkaku —administradas por Japón y reclamadas por China, que las denomina Diaoyu—, donde se han registrado incidentes recurrentes entre embarcaciones oficiales, pesqueros y patrullas marítimas.

Tras los comentarios de la primera ministra sobre Taiwán, Pekín convocó al embajador de Japón en Beijing, lanzó advertencias públicas a sus ciudadanos sobre viajes a Japón y realizó maniobras aéreas conjuntas con Rusia.

Además, Japón denunció recientemente que aviones de combate chinos fijaron sus radares de control de tiro sobre aeronaves japonesas en aguas internacionales cercanas a Okinawa.

En paralelo, Pekín endureció los controles a las exportaciones hacia Japón de productos considerados de posible uso militar, una medida que reavivó la preocupación en Tokio por el suministro de minerales estratégicos.

La incautación del pesquero se produce pocos días después de que la primera ministra dijera estar “abierta a diversos diálogos con China”. Desde el gobierno chino respondieron con dureza: el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, sostuvo que “el diálogo genuino debe basarse en el respeto mutuo” y añadió que “proclamar diálogo mientras se actúa con confrontación no es algo que pueda aceptarse”.

(Con información de AFP)

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