Las autoridades estonias detuvieron el martes un buque portacontenedores con bandera de Bahamas en aguas territoriales del país por sospechas de contrabando, informó la Junta de Impuestos y Aduanas de Estonia.
El barco, identificado como Baltic Spirit, viajaba desde Ecuador con destino al puerto de San Petersburgo, Rusia, cuando fue interceptado por fuerzas especiales estonias. La operación incluyó el abordaje por parte de la unidad de comando K-Commando de la policía.
“Hay razones para creer que el buque pudo haber sido utilizado para contrabando”, indicó la autoridad aduanera en un comunicado emitido la noche del martes 3 de febrero.
Tras el abordaje, la embarcación quedó detenida bajo supervisión nacional para permitir una inspección aduanera completa. El miércoles, el portacontenedores refrigerado seguía anclado cerca de Tallin, según el servicio de seguimiento marítimo MarineTraffic, que registró además que la nave había partido de un puerto en Colombia.
Las autoridades estonias señalaron que el Baltic Spirit no forma parte de la denominada “flota fantasma” rusa ni está sujeto a sanciones de la Unión Europea, lo que lo distingue de otras detenciones recientes relacionadas con embarcaciones vinculadas a Rusia.
Imágenes aéreas difundidas por la Policía y la Junta de Guardia Fronteriza de Estonia mostraron al buque retenido frente a la costa estonia. Fotografías adicionales captaron a las fuerzas preparándose para abordar el portacontenedores en aguas internas.
Las autoridades no han aportado detalles sobre la naturaleza del presunto contrabando ni sobre la carga que transportaba el Baltic Spirit. La investigación continúa en curso.
Lucha contra las “flotas fantasma”
La detención se enmarca en esfuerzos internacionales crecientes contra las llamadas “flotas fantasma”, grupos de buques que recurren a técnicas para ocultar su identidad y ubicación con el fin de eludir sanciones.
Ante el Congreso, un alto oficial de la Guardia Costera de Estados Unidos informó que existen entre 600 y 800 embarcaciones sancionadas de este tipo operando globalmente, y que solo una pequeña proporción ha sido interceptada.
“Estimamos que probablemente hay entre 600 y 800 buques de flota sombra sancionados… entre Irán y Venezuela, China y Rusia”, declaró el contraalmirante David Barata, añadiendo que el número de buques incautados es muy reducido.
Según el oficial, esos barcos emplean documentos falsos, estructuras de propiedad ficticia y reutilizan números de embarcaciones destruidas para evitar su detección.
En las últimas semanas, Estados Unidos ha desplegado una importante fuerza naval en el Caribe, donde ha atacado embarcaciones involucradas en tráfico de drogas e incautado petroleros sancionados. Entre las capturas recientes figura un barco vinculado a Rusia que fue interceptado en el Atlántico Norte tras ser perseguido desde la costa de Venezuela.
Francia también ha llevado a cabo operaciones similares: la marina francesa interceptó un petrolero vinculado a Rusia en el Mediterráneo el mes pasado y lo escoltó a un puerto francés, después de haber detenido otra embarcación con vínculos con Moscú en septiembre.


