Familiares y amigos buscan a Ezequiel desde la madrugada de este domingo. Por la tarde se realizó una protesta frente a la comisaría cuarta para exigir rapidez en la investigación. En el lugar donde fue visto por última vez se encontraron manchas de sangre y vainas servidas, y en un vehículo calcinado se halló un cuerpo quemado que podría corresponder al joven, aunque su identidad aún no fue confirmada.
Lo que comenzó como una supuesta entrega de ropa para su hijo terminó en la desaparición de Ezequiel Lagraña, de 22 años. Su familia denuncia que desde las primeras horas del domingo 1 de febrero lo buscan sin respuestas claras, en un contexto de violencia vinculada al narcotráfico y con reclamos por la actuación policial.
Según la reconstrucción de los allegados, el sábado por la noche Ezequiel fue a una vivienda en Boulogne Sur Mer 244 acompañado por su bebé de un año, porque un grupo conocido iba a entregarle ropa para el niño.
Los vecinos relataron haber oído una fuerte discusión seguida por disparos. Tras ese episodio, el paradero del joven quedó desconocido. El bebé apareció horas después, entregado a su madre por una pareja no identificada que sólo dijo que el joven “tenía problemas” antes de retirarse.
Al inspeccionar la casa en Boulogne Sur Mer, la pareja de Ezequiel encontró la vivienda desocupada, con la puerta abierta, manchas de sangre en el piso y vainas servidas, lo que confirmó la versión de los disparos.
La familia sospecha que en ese lugar algo le ocurrió a Ezequiel y que quienes estaban con él huyeron. Afirman que esas personas serían ciudadanos peruanos y que podrían haber abandonado el país.
Mientras los familiares recorren hospitales y dependencias policiales por su cuenta, la investigación sumó otro hallazgo: en la intersección de Esquiú y Combet, en el barrio La Cárcova de José León Suárez, la policía encontró un Volkswagen Polo blanco calcinado con un cuerpo quemado en su interior.
La identidad de la víctima del vehículo se confirmará con la autopsia. La familia mantiene la alerta, en un contexto local de escalada de violencia: en la semana previa se registraron dos homicidios vinculados a conflictos entre organizaciones dedicadas al narcotráfico que se disputan el territorio.
Aun no hay detenidos y el paradero de Ezequiel Lagraña continúa siendo desconocido. La familia denuncia falta de intervención inmediata por parte de las fuerzas de seguridad y, por ahora, son ellos quienes recaban testimonios, revisan cámaras de seguridad y solicitan información a los vecinos. Las fuentes no confirmaron que el cuerpo hallado pertenezca al joven, pero sí indican que la hipótesis de un ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico está en estudio.


