20 de febrero de 2026
Buenos Aires, 28 C

Desmantelan escuadrón secreto de Putin que planeaba asesinatos en Ucrania

La inteligencia de Ucrania desmanteló un escuadrón clandestino acusado de planear asesinatos selectivos contra figuras clave del país y combatientes extranjeros. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) señaló que la célula actuaba por órdenes de los servicios secretos rusos y estaba coordinada por un ciudadano moldavo reclutado durante su estancia en una prisión rusa.

El informe oficial indica que el grupo ofrecía hasta 100.000 USD por cada víctima, con montos variables según la importancia del objetivo. Entre los blancos figuraban altos mandos de la inteligencia militar ucraniana, directivos de empresas estratégicas, miembros de la legión extranjera que combate junto a Kiev y periodistas con proyección internacional.

La operación, denominada Enigma 2.0, concluyó con la detención de diez personas: siete en Ucrania y tres en Moldavia, incluido el organizador principal. El SBU detalló que la intervención incluyó el registro de un piso seguro donde se encontraba uno de los sospechosos.

El líder de la célula, un moldavo de 34 años con antecedentes, habría sido captado por agentes rusos durante una condena en Rusia. Se le atribuye la creación de la red encubierta y el reclutamiento de personas con experiencia militar y afinidad ideológica con el Kremlin.

El escuadrón operaba con equipos de vigilancia y ejecución; los métodos descritos comprenden disparos a corta distancia y atentados con coches bomba. Para entrar en Ucrania se hacían pasar por turistas y, una vez dentro, se alojaban en viviendas alquiladas en distintas regiones.

El SBU informó que los agentes empleaban identidades falsas y se presentaban como repartidores para acercarse a los objetivos. Según un portavoz, tomaron fotografías y videos de las personas señaladas, registraron ubicaciones en Google Maps y remitieron esa información a sus contactos en Rusia.

En el operativo se incautaron teléfonos móviles, equipos informáticos, armas, municiones y explosivos. El material permitió acceder a correspondencia directa con mandos rusos, aportando pruebas sobre la coordinación y el financiamiento de la red.

Según el SBU, la célula estaba compuesta por el líder, dos agentes de confianza y varios cómplices reclutados en Ucrania, otros países de la Unión Europea y la región de Transnistria. Las transferencias para los atentados se realizaban mediante monederos electrónicos y tarjetas bancarias de entidades financieras extranjeras.

Andriy Yusov, jefe de comunicaciones estratégicas de la Dirección General de Inteligencia Militar (GUR) de Ucrania, figura entre los objetivos más destacados. Yusov confirmó su inclusión en la lista pero evitó detallar las medidas de seguridad adoptadas.

Los informes sostienen que los servicios secretos rusos buscaban generar pánico y desestabilizar la situación sociopolítica en Ucrania mediante el asesinato de figuras públicas y la difusión mediática de esos hechos.

Las autoridades ucranianas han abierto causas penales por preparación de asesinato por encargo y por manejo ilegal de armas, municiones o explosivos. El proceso está en manos de los tribunales de Kiev, que anunciaron cooperación judicial con Moldavia y otros países implicados en la investigación.

Fuentes del SBU destacaron la presencia de personas afines al Kremlin y con experiencia militar en la célula, y señalaron que Enigma 2.0 sigue abierta a nuevas detenciones. Un portavoz afirmó que la amenaza persiste, aunque se logró neutralizar una de las redes más peligrosas dedicadas a la llamada “guerra en la sombra”. La operación contó con apoyo internacional y evidenció la dimensión transnacional de los intentos de desestabilización atribuidos a los servicios secretos rusos en el contexto del conflicto con Ucrania.

Artículo anterior

Debut de Estrella del Sur en el Microestadio Ciudad de San Vicente: fecha, hora y estado del equipo

Artículo siguiente

Club 12 de Octubre campeón en construcción

Continuar leyendo

Últimas noticias