Cristianos ortodoxos se sumergieron en aguas heladas en los Balcanes el domingo para conmemorar la Epifanía, la fiesta que recuerda el bautismo de Jesús en el río Jordán.
En Belgrado, Serbia, varios nadadores soportaron las bajas temperaturas para participar en una carrera tradicional en aguas gélidas. La ganadora, Masa Petkovic, explicó qué la motivó a tomar parte en esta prueba extrema.
Petkovic dijo que participó para poner a prueba sus límites y comprobar hasta dónde puede llegar. Al describir la sensación de saltar al agua fría y nadar con viento, señaló que la adrenalina predomina y que prácticamente no percibe frío mientras nada.
En el lugar había paramédicos para ayudar a los nadadores a salir del agua y entregarles mantas. Tras la carrera, un sacerdote ortodoxo felicitó a Petkovic; ella sostuvo una cruz mientras otra persona mostraba un icono relacionado con la Epifanía.
Búsqueda de la cruz en Macedonia del Norte
En la aldea de Rostushe, en Macedonia del Norte, los fieles se lanzaron al río Radika para recuperar una cruz sagrada arrojada por sacerdotes, siguiendo la tradición que sostiene que quien la recupere recibirá bendiciones especiales durante el año.
Tomislav, uno de los participantes, describió la experiencia como placentera y recordó la importancia del día para los cristianos: la bendición de las aguas y la celebración de la Epifanía (Vodici).
Multitudes se reunieron en los puentes y orillas del río para presenciar la ceremonia, que estuvo acompañada por una procesión religiosa. Los creyentes realizaron varios saltos al agua en busca de la cruz, con las montañas nevadas como telón de fondo.
La Epifanía es una de las festividades más relevantes del calendario ortodoxo y se celebra el 19 de enero según el calendario juliano, utilizado por muchas iglesias ortodoxas de los Balcanes y Europa del Este. Las inmersiones en aguas heladas son una tradición centenaria que cada año atrae a miles de fieles en la región.


