23 de febrero de 2026
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Ataques al sistema sanitario ucraniano aumentaron 20% en 2025, según la OMS

Cuatro años después del inicio de la invasión rusa a gran escala, el sistema sanitario ucraniano acumula casi 3.000 ataques documentados y una espiral de violencia que no se detiene: la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó este lunes que los ataques contra instalaciones de salud aumentaron casi un 20% en 2025 respecto al año anterior, consolidando una tendencia de agresiones deliberadas que organismos de derechos humanos consideran posibles crímenes de guerra.

Desde el 24 de febrero de 2022, la OMS ha registrado 2.881 ataques contra el sistema sanitario ucraniano que han afectado a trabajadores, hospitales, ambulancias y almacenes de suministros. El pico más alto se produjo en el tercer trimestre de 2025, con 184 agresiones en tres meses, que dejaron doce personas muertas y 110 heridas entre personal sanitario y pacientes. En el conjunto del conflicto, 233 personas han muerto y 930 han resultado heridas en este tipo de ataques.

“Después de cuatro años de guerra, las necesidades sanitarias están aumentando, pero mucha gente no puede conseguir la atención que necesita, en parte porque los hospitales y clínicas son atacados frecuentemente”, denunció el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en un acto en Copenhague. La alerta coincide con el cuarto aniversario del inicio de la invasión.

Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la triplicación de los ataques contra almacenes médicos en 2025. Estos ataques no solo destruyen infraestructuras, sino que interrumpen las cadenas de suministro de medicamentos y material quirúrgico en regiones ya aisladas, con consecuencias directas para pacientes con enfermedades crónicas que dependen de suministros regulares.

A la violencia dirigida contra centros sanitarios se suma el deterioro de infraestructuras civiles. Los ataques contra centrales de calefacción y la red eléctrica han dejado hospitales sin calor ni suministro eléctrico estable, lo que afecta al almacenamiento de fármacos y a la recuperación postoperatoria. El resultado es una presión adicional sobre un sistema que ya funciona al límite: un 59% de la población en zonas próximas al frente considera la situación sanitaria mala o muy mala, frente al 47% en zonas alejadas, según la OMS.

El director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge, subrayó la grave crisis de salud mental que atraviesa la sociedad ucraniana. El 72% de las personas encuestadas declaró haber sufrido ansiedad o depresión en el último año, pero solo una de cada cinco buscó ayuda profesional. Las barreras incluyen el estigma, la falta de servicios en las zonas de combate y la incertidumbre cotidiana que dificulta la recuperación.

Las enfermedades crónicas, agravadas por la guerra, representan otra emergencia silenciosa: uno de cada cuatro ucranianos padece hipertensión y ocho de cada diez no tiene acceso a los medicamentos necesarios. Kluge ilustró esta realidad con casos concretos: pacientes cardíacos sin medicación, personas amputadas que esperan meses por una prótesis y adolescentes que no pueden salir de casa por miedo. En este sentido, la guerra provoca un deterioro crónico y sostenido más que muertes inmediatas.

Estos ataques constituyen una violación reiterada del Derecho Internacional Humanitario, que prohíbe atacar instalaciones médicas y al personal sanitario. El Kremlin niega sistemáticamente atacar objetivos civiles, pero la evidencia recogida por la OMS, la Cruz Roja y organizaciones como Médicos por los Derechos Humanos apunta en sentido contrario. En 2025, la OMS atendió a 1,9 millones de ucranianos y ha solicitado 42 millones de dólares para 2026 para garantizar acceso sanitario a 700.000 personas en situación de extrema vulnerabilidad.

Más allá de las cifras, el informe evidencia una estrategia de desgaste: destruir la capacidad de un país para atender a sus ciudadanos es una forma de guerra que no figura en los mapas del frente pero que modela, de manera duradera, el cuerpo y la psique de una nación.

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