5 de marzo de 2026
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Cementerio de aviones en Arizona con más de 4.000 aparatos

El mayor cementerio de aviones del mundo está en una extensa zona del desierto de Arizona, dentro de la base aérea Davis‐Monthan. Conocido oficialmente como Aerospace Maintenance and Regeneration Center (AMARC), este centro centraliza desde la década de 1940 el almacenamiento, la conservación y el reciclaje de aeronaves. Bajo la administración de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y con la colaboración de la NASA, el recinto alberga más de 4.000 aviones de alrededor de 80 tipos diferentes, en diversos estados de conservación, distribuidos en unos 10,5 kilómetros cuadrados.

El clima árido y la baja pluviometría de la región favorecen la preservación de las aeronaves al aire libre, reduciendo la corrosión y el deterioro. Su creación respondió a una necesidad práctica al finalizar la Segunda Guerra Mundial: concentrar aviones dañados o retirados del servicio para aprovechar sus piezas y materiales en futuras reparaciones o proyectos.

Por eso se eligió el paisaje seco de Arizona como sede. Además de funcionar como depósito logístico y técnico para la Fuerza Aérea y otras instituciones, el centro ha servido para mejorar los procesos de almacenaje, restauración y recuperación de componentes aeronáuticos.

Según responsables de la base, “las condiciones del lugar permiten prolongar la vida útil de los aparatos y mantener las piezas en condiciones óptimas para su reutilización”. Entre las filas visibles en el predio hay bombarderos históricos, cazas y modelos modernos, incluidos numerosos C-5M Super Galaxy, uno de los aviones de carga más relevantes de la flota estadounidense.

¿Qué es el AMARC y por qué existe?

En AMARC trabajan alrededor de 600 personas especializadas y sus funciones van más allá del simple almacenaje. Cada avión es sometido a un examen detallado para decidir si puede restaurarse y volver al servicio, si es apto para donación a museos o instituciones, o si debe desmontarse para extraer piezas reutilizables.

Una política central del centro es la optimización de recursos: AMARC custodia cerca de 7.000 motores y unas 400.000 piezas reutilizables, elementos esenciales para el mantenimiento de flotas activas, tanto militares como civiles. Además de servir como fuente de repuestos, el centro suministra componentes para la restauración de aeronaves en servicio y para la fabricación de nuevos aparatos.

Su papel logístico y estratégico se amplía porque recibe aviones no solo de las fuerzas armadas estadounidenses, sino también de la NASA y de compañías comerciales. Voceros de la Fuerza Aérea han señalado que “la base alberga también aeronaves y naves espaciales de la NASA, así como equipos de diversas empresas comerciales”, lo que aumenta el valor de AMARC en la gestión de recursos aeronáuticos.

Las operaciones diarias comprenden inspecciones continuas, registro de nuevas incorporaciones y control minucioso de la extracción de piezas solicitadas, mediante procedimientos documentados que garantizan la conservación y el aprovechamiento de cada aeronave.

¿Cómo funciona el mayor cementerio de aviones del mundo?

La actividad en AMARC no se limita a tareas internas: el centro recibe visitas de empresas privadas y organismos gubernamentales interesados en repuestos, restauraciones o donaciones de aeronaves históricas. Las labores incluyen desde el acondicionamiento inicial de las llegadas hasta la entrega de componentes específicos solicitados por terceros.

El flujo operativo requiere una coordinación precisa entre técnicos, ingenieros, personal administrativo y gestores de inventario. Las aeronaves retiradas se utilizan como fuente de piezas para modelos que aún operan, favoreciendo la transferencia de tecnología y la autosuficiencia de las flotas de Estados Unidos y de países aliados.

Los equipos de mantenimiento realizan todos los procesos bajo estrictas normas de seguridad e inspección. Esto asegura que las partes destinadas a nuevas misiones se mantengan en buen estado y que el ciclo de vida de los materiales se prolongue al máximo dentro del sistema logístico militar y civil.

¿Qué se puede ver y hacer en el AMARC?

Aunque es una instalación de uso principalmente militar y logístico, AMARC atrae a aficionados de la aviación y la historia. A través de recorridos organizados y desde el exterior, visitantes de distintos países pueden observar las largas filas de aviones al sol de Arizona, que incluyen modelos que participaron en conflictos del siglo XX y aeronaves recientemente retiradas.

La diversidad de aparatos es uno de los principales atractivos: se pueden distinguir bombarderos, cazas y aviones modernos. En zonas determinadas es posible presenciar tareas de mantenimiento y reciclaje, donde los equipos evalúan cada incorporación y deciden su destino. Los responsables destacan que “el análisis es fundamental para determinar si un avión debe volver a volar o si conviene desmantelarlo para recuperar piezas”.

También se conservan naves espaciales que participaron en misiones de la NASA, lo que aumenta el interés de quienes siguen la exploración aeroespacial. El acceso a información y relatos sobre la trayectoria y el destino de ciertas aeronaves añade un valor histórico y documental para los visitantes.

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