Esta semana aumentó la presencia militar internacional en el Ártico noruego con la llegada de líderes de Canadá, Alemania y Noruega a Bardufoss, situada por encima del círculo polar ártico. El encuentro tiene como objetivo evaluar la frágil situación de seguridad en una zona donde las tensiones entre Rusia y Occidente han crecido.
Entre los asistentes están el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro canadiense Mark Carney, quienes se reunirán con el primer ministro noruego Jonas Gahr Store este viernes en el marco del ejercicio Cold Response de la OTAN.
La cita responde a la creciente preocupación por la seguridad y la cooperación en el Ártico, cuyo deshielo abre nuevas rutas de navegación y facilita el acceso a recursos estratégicos como petróleo, gas y minerales. En los últimos años el interés internacional en la región ha aumentado y su equilibrio geopolítico se percibe cada vez más vulnerable.
La región, tradicionalmente regida por un “excepcionalismo ártico” que promovía la colaboración, afronta ahora un nuevo escenario en el que esas reglas no escritas parecen debilitarse, especialmente tras la guerra en Ucrania y episodios políticos previos, como las advertencias sobre Groenlandia.
Según el primer ministro canadiense, la situación exige fortalecer las alianzas: “Ante las nuevas amenazas, estamos profundizando la colaboración en materia de defensa con nuestros socios del Ártico para crear un mundo más fuerte, más próspero y más seguro para Canadá y para todos”, afirmó Carney antes de su llegada a Noruega.
La reunión coincide con el ejercicio Cold Response. Esta edición se ha visto condicionada por la guerra en Medio Oriente, que obligó a Francia a desviar el portaaviones Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo oriental.
Cold Response 2026 reúne unidades de catorce países aliados y se desarrolla en Noruega bajo condiciones de frío extremo. Estas maniobras son una herramienta para reforzar la disuasión de la OTAN, mejorar la interoperabilidad entre fuerzas y consolidar capacidades defensivas en la región. La fase táctica de esta edición se extenderá hasta el 19 de marzo.
Las Fuerzas Armadas noruegas informaron que el operativo involucra a 25.000 militares procedentes de Noruega, España, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Francia, Italia, Canadá, Turquía, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Bélgica. De ese total, 11.800 realizarán todas sus maniobras en territorio noruego, mientras que el resto participará en operaciones marítimas, aéreas y en el norte de Finlandia.
El Ártico atraviesa una transformación acelerada: se calienta entre tres y cuatro veces más rápido que el promedio global, lo que facilita la apertura de rutas marítimas y aumenta el interés por sus recursos. La presencia militar de la OTAN responde tanto a la necesidad de cooperación como a la vigilancia ante los movimientos de Rusia.
El ejército noruego informó que aviones de combate F-35 interceptaron aeronaves militares rusas durante dos días consecutivos al norte de Noruega. “No hay nada inusual ni dramático en estos vuelos rusos, y Rusia tiene derecho a llevar a cabo estas misiones”, señaló el mando noruego, que añadió que lo más probable es que esos vuelos busquen recopilar información sobre la actividad aliada en relación con Cold Response 2026.
Desde Moscú también anunciaron la realización de nuevas pruebas de misiles cerca del mar de Barents, en continuidad con ejercicios previos en la región.
En Davos, Friedrich Merz subrayó la responsabilidad compartida entre los aliados: “Compartimos la convicción de que, como aliados europeos de la OTAN, debemos hacer más para garantizar la seguridad del Ártico como miembro de la OTAN”. “Este es un interés común transatlántico”, añadió.
Además de la reunión en Bardufoss y la visita a las tropas, la agenda incluye una visita al centro espacial de Andoya, donde el grupo alemán Isar Aerospace planea lanzar próximamente el cohete Spectrum. Tras esas actividades, Carney se trasladará a Oslo para dialogar con los primeros ministros de los cinco países nórdicos.
La seguridad del Ártico no solo domina la agenda militar, sino que también reconfigura alianzas y prioridades políticas. Tras su encuentro con las tropas, los tres líderes ofrecerán una rueda de prensa conjunta el viernes a las 15:30 (14:30 GMT), en la que se espera que den detalles sobre acuerdos y desafíos en una región donde la cooperación histórica enfrenta pruebas inéditas.
(Con información AFP)

