4 de febrero de 2026
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Loris perezoso: único primate venenoso

El loris perezoso es el único primate conocido que produce un veneno. Habita el sudeste asiático y actualmente figura como especie vulnerable. Su apariencia llamativa y la difusión de videos en internet aumentaron la demanda como mascota exótica, pero su mordedura puede causar reacciones graves en humanos y el comercio ilegal amenaza su supervivencia.

Un mecanismo defensivo único entre los primates

Clasificado como Nycticebus coucang, el loris perezoso forma parte de un grupo muy reducido de mamíferos venenosos, algo poco frecuente fuera de grupos como los insectos, reptiles o peces. Otros mamíferos venenosos conocidos incluyen el ornitorrinco, ciertas musarañas y el topo europeo.

Es un primate de pequeño tamaño, con pelaje denso y ojos grandes. Su alimentación es omnívora: consume savia, frutas, néctar y pequeños invertebrados. A diferencia de animales que emplean veneno para cazar, el loris lo utiliza principalmente en contextos sociales y defensivos.

Posee glándulas braquiales en las extremidades anteriores que secretan una toxina potente. Antes de morder, el animal lame esa zona para mezclar la secreción con su saliva y activar la toxina, un proceso que requiere tiempo y suele emplearse en disputas territoriales o cuando se siente amenazado. Un estudio citado por National Geographic en Current Biology señaló que en una muestra analizada aproximadamente 1 de cada 4 heridas por mordedura entre loris era grave.

El veneno no se emplea para capturar presas, sino como medio de autoprotección y para resolver conflictos entre individuos. Este rasgo ha motivado investigaciones recientes sobre la composición de la toxina y los riesgos que representa para la salud humana.

Riesgos para las personas y consecuencias del comercio ilegal

Se han documentado casos médicos serios por mordeduras de loris. Según National Geographic, un informe en BMJ Case Reports describe a un hombre de 30 años en Borneo que requirió atención hospitalaria urgente tras sufrir asfixia e hipotensión por una reacción alérgica grave. En otro caso en Japón, una mujer de 37 años que fue mordida por un loris en cautiverio sufrió daños neurológicos, necrosis y fallo orgánico, lo que muestra que reacciones intensas pueden ser letales en pocos minutos.

La idea de que el loris perezoso es un animal dócil alimenta su popularidad como mascota, aunque esa percepción es engañosa. Anna Nekaris, especialista en conservación, ha señalado a The New York Times que su comportamiento puede ser sorprendentemente agresivo, algo inusual dado que se trata de uno de los parientes primates más cercanos.

Nekaris ilustró la discrepancia entre su apariencia y su temperamento con una comparación humorística: si existieran, los “conejos asesinos” de Monty Python serían como los loris perezosos, atacándose entre ellos.

El auge de su demanda en el mercado negro ha sido impulsado por la viralidad en redes sociales, lo que conduce a capturas indiscriminadas. Muchas personas buscan tenerlos como mascotas sin comprender los riesgos para su propia seguridad y el impacto sobre la especie. Los traficantes a menudo les extraen los dientes para evitar mordeduras y la administración de toxina, una práctica extremadamente cruenta que disminuye su bienestar y su esperanza de vida.

En cautiverio, los loris perezosos no pueden satisfacer sus comportamientos y necesidades naturales, lo que provoca un deterioro de su salud y vulnera su condición de animal salvaje.

Un rol clave en el ecosistema y un futuro incierto

El loris perezoso se considera en la actualidad una especie vulnerable. La combinación de comercio ilegal y la pérdida de hábitat agrava su situación. Además de su singular mecanismo defensivo, desempeña funciones ecológicas importantes en los bosques del sudeste asiático, como la dispersión de polen y el control de poblaciones de insectos.

Expertos como Nekaris subrayan la necesidad urgente de proteger a esta especie: su futuro depende de la concienciación pública y de la aplicación efectiva de la normativa. Conservar al loris perezoso contribuye a preservar la biodiversidad y el patrimonio evolutivo de los bosques asiáticos, donde su presencia refleja el equilibrio frágil de los ecosistemas.

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