El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este sábado que Irán fue “totalmente derrotado” en la campaña militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra el régimen ayatolá y agregó que Teherán busca un acuerdo que él no aceptará.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump criticó a los medios por no informar sobre lo que describió como el buen desempeño del ejército estadounidense frente a Irán, reiterando que el país está derrotado y que busca un pacto que él descartaría.
Horas antes, el mandatario sostuvo que Irán había planeado apoderarse de gran parte del Medio Oriente y aniquilar a Israel, y afirmó que esos planes han fracasado. Además dijo que “pronto” Estados Unidos escoltará petroleros por el Estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad en una zona que, según él, está controlada por la Guardia Revolucionaria iraní.
Desde la Base Aérea Andrews en Maryland, un reportero le preguntó si sigue en comunicación con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y si comparten objetivos respecto al fin de la guerra. Trump respondió que sus objetivos son “un poco diferentes” dado que se trata de países distintos.
El presidente añadió que Netanyahu diría que nunca ha habido una potencia como Estados Unidos y recordó que fortaleció las fuerzas armadas durante su primer mandato, en referencia a su gestión anterior en la Casa Blanca.
No obstante, Trump admitió que no puede precisar cuánto continuará la guerra contra el régimen iraní. Dijo tener una idea propia sobre la duración, pero indicó que el conflicto se prolongará “el tiempo que sea necesario”, y afirmó que Irán ha sido diezmado y atraviesa un deterioro interno.
El viernes por la tarde, Trump anunció la aniquilación total de objetivos militares en la isla iraní de Kharg, principal centro petrolero de Irán, y señaló que la operación, ordenada por él y ejecutada por el Comando Central estadounidense (CENTCOM), “aniquiló por completo” esos objetivos militares.
El presidente advirtió que, aunque en ese momento decidió no atacar la infraestructura petrolera de la isla, reconsideraría esa postura si Irán u otro actor obstaculiza el paso libre y seguro de los buques a través del Estrecho de Ormuz.
En mensajes reiterados en Truth Social, Trump sostuvo que los ataques estadounidenses han dejado a las fuerzas iraníes “sin capacidad alguna” para defenderse y afirmó que el régimen “nunca tendrá un arma nuclear ni la capacidad de amenazar” a Estados Unidos, Oriente Próximo o al mundo. Instó a las fuerzas iraníes y a sus aliados a deponer las armas para “salvar lo que queda de su país”.
En contraste con esas declaraciones, las fuerzas armadas de Irán amenazaron con destruir la infraestructura petrolera vinculada a Estados Unidos después de que Trump informó que Estados Unidos había bombardeado la isla de Kharg.
El cuartel general central del ejército, Al-Anbiya, indicó en un comunicado recogido por medios iraníes que la infraestructura petrolera y energética de empresas que colaboren con Estados Unidos sería “destruida de inmediato y convertida en un montón de cenizas” si las instalaciones energéticas iraníes fueran atacadas.
Según el Pentágono, Estados Unidos e Israel han atacado más de 15.000 objetivos en Irán en las últimas dos semanas. El ejército israelí reportó alrededor de 7.600 ataques, en su mayoría dirigidos contra el programa de misiles iraní.
Las autoridades iraníes intentan mostrar que mantienen el control del conflicto y que saldrán ilesas, pese a que, según los informes citados en el texto original, su líder supremo Ali Khamenei habría muerto al inicio de la campaña estadounidense-israelí; su hijo, Mojtaba Khamenei, habría sido designado nuevo líder supremo, aunque no ha aparecido en público y se informa que está herido.
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria advirtió que responderá con firmeza a cualquier protesta antigubernamental, en referencia a las manifestaciones de enero en las que, según las informaciones citadas, murieron varios miles de personas.



