El petróleo superó este lunes los USD 100 por barril en los principales mercados internacionales, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético mundial.
En la apertura, el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los USD 100,11, con un avance del 2,43%, mientras que el Brent subió 2,82% hasta los USD 106,05.
La subida se acentuó tras una nueva serie de incidentes en la región y amenazas renovadas sobre infraestructuras energéticas estratégicas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el viernes ataques contra posiciones militares en la isla iraní de Kharg, y aunque declaró que las terminales petroleras no fueron alcanzadas en ese momento, advirtió que una escalada en Ormuz o nuevos ataques contra buques podrían llevar a bombardeos sobre las instalaciones de exportación en la isla.
El embajador de EE. UU. ante la ONU, Mike Waltz, confirmó que Washington mantiene la opción de atacar infraestructura energética iraní si lo considera necesario para aumentar la presión sobre Teherán.
Waltz señaló que hasta ahora los ataques se han limitado a objetivos militares, pero el alcance podría ampliarse en cualquier momento. Según la OPEP, Irán produjo en febrero unos 3,2 millones de barriles diarios, gran parte exportada desde Kharg.
Un ataque directo a la terminal de exportación tendría efectos inmediatos en los mercados. Natasha Kaneva, responsable global de estrategia de commodities en JPMorgan, advirtió que la interrupción de las exportaciones iraníes —estimadas en 1,5 millones de barriles diarios— podría provocar una respuesta severa de Irán, como el bloqueo de Ormuz o ataques a otras infraestructuras energéticas.
El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con los mercados mundiales, ha sido escenario recurrente de ataques a petroleros en las últimas semanas, lo que redujo significativamente el flujo de crudo y agravó la crisis de oferta.
Antes del conflicto, alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo transitaba por Ormuz. Su cierre ha provocado la mayor interrupción en la historia reciente del mercado petrolero. Desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel, el precio del crudo se ha incrementado más de un 40%, y el Brent superó la barrera de los USD 100 por primera vez en cuatro años.
Para mitigar el impacto, más de 30 países anunciaron la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas en una operación coordinada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Se trata de la mayor liberación de reservas registrada, con Estados Unidos aportando 172 millones de barriles desde su Reserva Estratégica de Petróleo. La AIE indicó que los países asiáticos comenzaron a liberar reservas de emergencia de inmediato, mientras que naciones de América y Europa lo harán a finales de marzo.
No obstante, la magnitud de la disrupción y el temor a una escalada han limitado el efecto de estas medidas sobre los precios internacionales.
Analistas del sector advierten que la volatilidad persistirá mientras no se restablezca la seguridad en el transporte marítimo y continúen las amenazas sobre infraestructuras energéticas clave.
El futuro del mercado petrolero dependerá de la evolución del conflicto regional y de la capacidad de las potencias para garantizar la protección de rutas estratégicas como Ormuz.
La incertidumbre sobre el suministro, junto con la posibilidad de nuevos ataques, mantiene la preocupación entre consumidores, gobiernos y empresas energéticas. Mientras persista la tensión en Medio Oriente, la volatilidad de los precios del crudo seguirá impactando economías de todo el mundo, con efectos directos en los costos de la energía y las perspectivas de crecimiento.
(Con información de AFP)



