La investigación se inició en septiembre de 2024 por pedido del fiscal de Homicidios Adrián Arribas, luego de la denuncia por la desaparición de Vanesa Alejandra Lachmañuck, de 28 años, y Aylen Alejandra Benítez Medina, de 14. El 11 de septiembre de 2024, durante un operativo en la zona costera del arroyo Don Mario y el río Matanza, los cuerpos de ambas mujeres fueron hallados, y la causa fue recaratulada como doble homicidio.
Testimonios reunidos por los investigadores apuntaron como presunto autor material a Hugo Steven Palacios Britez, alias “Panucha”, señalado como líder de la organización conocida como la “Banda de Calderón”, quien habría reconocido los crímenes. Tras varios allanamientos iniciales, Palacios Britez y otros miembros de la estructura fueron detenidos, y la fiscalía, junto con la Unidad Temática de Estupefacientes, amplió la investigación para desarticular la red narco que operaba en la zona.
El 3 de abril de 2025 se llevaron a cabo 11 allanamientos en la ribera del río Matanza y áreas cercanas. En esos procedimientos se emplearon vehículos aéreos no tripulados (drones) para monitorear maniobras de venta de drogas. Como resultado del operativo se secuestraron estupefacientes, armas y se destruyeron campamentos utilizados por la organización; además, cuatro integrantes fueron detenidos. Las pesquisas posteriores permitieron establecer que la banda continuaba bajo el liderazgo de Cristaldo López Iván Esteban, alias “Keloke”, y González Arnaldo Andrés, alias “Meca”, quienes se encargaban de abastecer los puntos de venta y supervisar la distribución de drogas.
Con nuevas pruebas, entre ellas filmaciones de drones y peritajes sobre teléfonos, la justicia autorizó nueve órdenes de allanamiento en una etapa final del operativo. En uno de los procedimientos, la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) irrumpió en el punto de venta conocido como “Calderón” y detuvo a “Keloke” y “Meca”. Según fuentes judiciales, ambos habrían disparado contra los agentes durante el operativo; no obstante, no se registraron heridos. Los sospechosos intentaron huir por una zona con vegetación y un basural, pero fueron capturados tras una persecución a pie registrada por la cámara corporal de un policía. Además se encontró un campamento narco utilizado como punto de venta y acopio y se aprehendió a otras cuatro personas vinculadas a la organización.
En los allanamientos la DDI incautó distintas cantidades de estupefacientes —entre ellas varias dosis y trozos de pasta base, cocaína y marihuana— y armamento: una pistola Browning 9 mm con numeración suprimida; tres pistolas Bersa 9 mm (dos con numeración suprimida y una vinculada a un robo denunciado en 2013); una carabina .22; 45 municiones; además de tres teléfonos celulares, una libreta con anotaciones, dos bolsos y 300.000 pesos en efectivo. El Ministerio Público Fiscal dispuso la detención de Cristaldo y González por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, portación ilegal de arma, tentativa de homicidio agravado contra personal policial y encubrimiento.



