Detrás de muchos objetos hay historias; en el caso del anillo que Carmen Barbieri siempre lleva, esa historia es especialmente conmovedora. En una reciente charla, la actriz explicó que la pieza no solo es una joya familiar, sino un recuerdo cargado de memoria y dolor.
El anillo permitió identificar a su abuelo, Guillermo Barbieri, entre las víctimas del accidente aéreo de 1935 en Medellín, en el que también murió Carlos Gardel. Debido al estado de los cuerpos tras el siniestro, la identificación fue extremadamente difícil; la inscripción con el nombre de su abuelo en el interior del anillo fue el detalle que lo reconoció.
La joya se convirtió en un símbolo familiar que pasó de generación en generación: primero la llevó su abuelo, luego su padre y hoy la luce Carmen. Además, contó que su hijo, Federico Bal, ya manifestó su intención de conservar la tradición familiar en el futuro.
Para Carmen, el anillo representa memoria e identidad: un vínculo tangible con una tragedia que marcó tanto la historia del tango como la de su propia familia.



