En medio de una nueva polémica en el gobierno de Javier Milei, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, desplazó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, luego de que se conociera su inclusión en la cuestionada nómina de créditos hipotecarios del Banco Nación.
La salida del funcionario se produjo tras el pedido de renuncia indeclinable por parte de la ministra; la medida busca marcar una postura frente al escándalo, aunque al mismo tiempo expone tensiones internas dentro de la gestión.
Un crédito millonario en la mira
Massaccesi consiguió un préstamo cercano a los 420 millones de pesos, una de las cifras más elevadas entre los funcionarios beneficiados. Aunque la operación no presenta irregularidades formales, su magnitud generó cuestionamientos en un contexto en el que el Gobierno promueve un discurso de ajuste y austeridad.
Desde el entorno de Pettovello afirmaron que la decisión responde a una búsqueda de coherencia con esa línea, pero el episodio pone en evidencia contradicciones en el oficialismo, donde varios funcionarios figuran en beneficios que resultan difíciles de justificar ante la opinión pública.
Internas y fragilidad en el gabinete
La salida de Massaccesi también refleja la inestabilidad en áreas sensibles del Gobierno. El ahora exfuncionario había asumido en agosto de 2024 en medio de disputas internas y tras la partida de otro dirigente cercano a la ministra.
Su breve paso por el cargo confirma la fragilidad de una estructura marcada por cambios constantes y por la posibilidad de reemplazos rápidos ante exposiciones públicas.
Un escándalo que escala
El caso de los créditos del Banco Nación ya genera repercusiones políticas y mediáticas, y podría ampliarse a medida que se conozcan más nombres y montos involucrados.
Mientras el Gobierno intenta proyectar una imagen de “tolerancia cero”, episodios como este refuerzan las críticas sobre privilegios dentro de la propia administración, en un contexto económico que exige ajuste a la sociedad.
La salida de Massaccesi, lejos de cerrar la controversia, deja interrogantes abiertos sobre el manejo interno y los criterios que rigen en el gabinete de Javier Milei.




