8 de abril de 2026
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Entrenamiento de otoño: ganar fuerza y no abandonar

El comienzo del otoño es una buena ocasión para renovar la rutina de entrenamiento y mejorar la fuerza, la resistencia y la motivación, según especialistas citados por The New York Times. Ajustar los ejercicios y adaptar la actividad al clima típico de la estación puede reavivar el interés y evitar el estancamiento que suele surgir tras repetir las mismas sesiones durante semanas.

Para aprovechar esta etapa conviene variar con regularidad el tipo de ejercicios, planificar la actividad en bloques con objetivos concretos y ajustar la intensidad entre fases. Esta estrategia —conocida como periodización— favorece el progreso sin estancarse, reduce el riesgo de lesiones y mantiene la motivación y el bienestar general.

El cuerpo se adapta a rutinas constantes y puede dejar de mejorar si no se introduce variedad. Entrenadores como Andre Crews recomiendan aprovechar el inicio del otoño para actualizar el plan de entrenamientos.

Crews señala que la clave no es entrenar de forma aleatoria, sino establecer metas claras para cada etapa del año. Adaptar la rutina según la estación rompe la monotonía y permite equilibrar fuerza, resistencia y recuperación, aspectos esenciales para la salud a largo plazo.

Cómo organizar la rutina de entrenamiento en bloques

La periodización consiste en estructurar el entrenamiento en bloques de cuatro a seis semanas, cada uno con un objetivo prioritario —por ejemplo, desarrollar fuerza, trabajar la potencia o mejorar la resistencia—, según los especialistas citados.

Crews propone, por ejemplo, comenzar con una fase de 8 a 12 repeticiones con peso moderado para crear una base, y después alternar con periodos de menos repeticiones y mayor carga para aumentar la fuerza.

En ejercicios como la sentadilla, esto implica ajustar de forma escalonada tanto el número de repeticiones como el peso. Tras un bloque enfocado en fuerza máxima, conviene pasar a trabajos de potencia con cargas más ligeras pero movimientos más rápidos.

Crews recomienda también incluir en cada ciclo movimientos fundamentales —empujar, tirar, bisagra, sentadilla, estocada y transportar— para evitar desequilibrios y reducir el riesgo de lesiones.

La entrenadora de corredores Kati Billow sugiere aplicar un esquema similar en el trabajo aeróbico: diseñar periodos de aproximadamente dos meses en los que se incrementa gradualmente la distancia, luego se introducen tramos más rápidos y finalmente se plantean nuevos retos.

Billow aclara que no se trata de esforzarse al máximo cada sesión, sino de alternar ritmos y cargas para avanzar sin caer en la fatiga.

Ejercicios de fuerza y cardio recomendados para el otoño

En los bloques de fuerza pueden incluirse movimientos como sentadillas con mancuerna al pecho, presses, remos y estocadas, ajustando la intensidad y el número de repeticiones según el objetivo de cada fase. Crews sugiere trabajar cada grupo muscular durante cuatro a seis semanas antes de cambiar la estimulación para favorecer la adaptación.

Para quienes caminan, Billow recomienda aumentar la distancia o el tiempo un 10% por semana durante unas ocho semanas y, después, añadir tramos rápidos o ampliar las distancias.

En corredores, lo aconsejable es aumentar el kilometraje de forma progresiva e incorporar sesiones de velocidad. Por ejemplo, una carrera larga que comience en cinco kilómetros podría pasar a seis y luego a ocho, incrementando rendimiento y evitando la monotonía.

La fisioterapeuta Leada Malek aconseja incluir semanas de descarga cada cuatro semanas, reduciendo la carga entre un 20% y un 30%. Estas pausas facilitan la recuperación y pueden complementarse con más trabajo de movilidad o estiramientos para mejorar la flexibilidad y prevenir lesiones por sobrecarga.

Tips para motivarse y adaptarse al clima de otoño

El otoño suele ofrecer temperaturas más frescas que facilitan el ejercicio al aire libre. Practicar actividades en parques o senderos mejora el ánimo y aporta variedad, según Malek.

Alternar actividades según el clima ayuda a evitar el desgaste por repetición y a mantener la motivación durante todo el año. Actividades como la marcha con peso, el kayak o la escalada permiten trabajar la fuerza de manera distinta.

Crews recomienda mantener al menos dos sesiones de fuerza a la semana e incorporar actividades como juegos, caminatas rápidas en pendiente o subir escaleras para diversificar el esfuerzo. Pequeños cambios —por ejemplo, hacer sentadillas divididas después de una caminata— facilitan la adaptación a las exigencias del otoño y ayudan a conservar los resultados del entrenamiento.

Según The New York Times, aprovechar los espacios naturales no exige grandes traslados ni equipamiento sofisticado: en entornos urbanos también hay opciones para variar los ejercicios y beneficiarse de la estación.

El cambio de estación renueva el entorno y abre nuevas posibilidades para moverse y fortalecer cuerpo y mente, por lo que utilizar el medio ambiente como aliado puede favorecer la salud integral.

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