El acto de inauguración de dos nuevas sedes del programa Envión en los barrios de Piñeiro y Gerli en Avellaneda reunió gestión social y cálculo político. Lo que comenzó como la entrega de obras terminó por consolidar el respaldo público del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque, al intendente Jorge Ferraresi como candidato natural para suceder a Axel Kicillof en la gobernación bonaerense en 2027.
Las nuevas instalaciones están pensadas para atender a jóvenes en situación de vulnerabilidad. La sede Piñeiro, ubicada en Murguiondo 1741, ocupa 200 m2 y cuenta con aulas-taller, un salón de usos múltiples y terraza, destinadas a actividades artísticas y de formación. La sede Gerli, en Pasaje N° 3611, es más amplia (360 m2) e incluye espacios de recreación, descanso y administración. En paralelo, se rubricó un convenio para ampliar las becas municipales, que alcanzarán a 4.500 beneficiarios con una inversión provincial cercana a los 200 millones de pesos.
Más allá de la inauguración, Larroque pronunció elogios sostenidos hacia Ferraresi y lo presentó como el cuadro territorial idóneo para liderar la Provincia en la próxima etapa. Ese gesto público confirma varios ejes estratégicos dentro del oficialismo bonaerense. Primero, la consolidación de un núcleo kicillofista en el que Larroque y Ferraresi actúan como referentes territoriales del gobernador, buscando asegurar una candidatura propia ante la imposibilidad de reelección de Kicillof. Segundo, el emplazamiento en Avellaneda funciona como señal interna: reconoce a Ferraresi como un intendente capaz de confrontar la conducción nacional del PJ sin perder capacidad de gestión local. Tercero, la gestión se presenta como un escudo político: mientras otros discuten candidaturas, el oficialismo exhibe obras y programas sociales para asociar la figura del postulante con eficacia administrativa y contención social.
En el acto estuvieron presentes la jefa de Gabinete local, Magdalena Sierra; la secretaria de Desarrollo Social, Paula Bonetti; y la diputada provincial Romina Barreiro, consolidando una imagen de unidad que respalda las aspiraciones del jefe comunal. Larroque resumió el planteo con una frase centrada en lo territorial: “la sucesión de Kicillof debe tener ADN territorial”, y dejó entrever que, por ahora, todos los caminos conducen a Avellaneda.
El timing también resulta llamativo: la declaración se hizo en 2026, antes del cierre del año, lo que sugiere la intención de instalar el nombre de Ferraresi temprano para anticiparse a otros posibles aspirantes en el conurbano. En conjunto, el acto combinó infraestructura social con mensajes políticos explícitos sobre la estrategia del oficialismo provincial.



