Roberto Castillo, el abogado querellante en la causa por la muerte de Ángel López —el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia— sostuvo que, a su criterio, el menor fue “asesinado” por su madre, Mariela Altamirano, y su pareja, quienes están siendo investigadas.
El letrado afirmó que representa “a la familia de Ángel”, entendiendo que ello incluye al padre biológico, Luis López, y a la compañera sentimental de éste, identificada como Lorena.
Castillo indicó que la principal hipótesis desde la acusación particular es que la madre y su pareja habrían cometido el hecho y estarían intentando ocultarlo; según su visión, la carátula correspondiente sería “homicidio agravado”.
La investigación se centra en las denuncias efectuadas por el padre y su entorno, una línea que ganó fuerza luego de que las primeras pericias detectaran lesiones internas en la cabeza del niño. Además, se realizó un allanamiento en la vivienda de la madre, donde se secuestraron teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
Previamente, Ángel estaba al cuidado de su padre biológico, Luis López, quien había formado pareja con Andrade. No obstante, por decisión del juez de familia Juan Pablo Pérez se inició un proceso de revinculación con Altamirano, pese a que ella lo había abandonado cuando tenía alrededor de un año.
El niño fue hallado sin signos vitales por personal de salud en su vivienda en Comodoro Rivadavia y trasladado a un hospital, donde se confirmó su fallecimiento.
En declaraciones públicas, Altamirano negó haber matado a su hijo: “No maté a mi hijo”, dijo, y relató que se despertaron temprano, lo levantaron para llevarlo al baño porque últimamente dormía mucho y no se despertaba, comprobaron que se había hecho pis y ella pidió a su marido que lo bajara y lo acostara con ella. Afirmó que lo sintió dormir y roncar, y luego su marido le dijo que “no respira”; entonces ella practicó RCP y llamó a la ambulancia. Relató que salieron a la calle gritando con el niño en brazos y que en el hospital les informaron que “tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”.



