Si bien la guerra en Medio Oriente ha incrementado la incertidumbre global, los analistas subrayan que también existen riesgos financieros domésticos que requieren seguimiento.
El crédito privado se triplicó desde 2019, un crecimiento acelerado que en meses recientes ha puesto de manifiesto vulnerabilidades en ese sector.
Reuters
Además, señalaron que hay una diferencia notable en el nivel de capitalización de los bancos: hoy es aproximadamente el doble de lo que era antes de la crisis financiera mundial. Por tanto, las pérdidas potenciales “no parecen lo suficientemente grandes como para erosionar seriamente estos mejores niveles de capital”.
No obstante, advirtieron que “existe la posibilidad de que se produzcan algunas repercusiones desagradables”, dado que, aunque la exposición de los bancos al crédito privado es de u$s300.000 millones, su exposición a otras instituciones financieras no bancarias asciende a unos u$s2 billones y ha aumentado con rapidez, lo que eleva el riesgo de efectos en cadena.




