En una entrevista con Urbana BA, Diego Avancini defendió la postura de su bloque y aclaró que el voto afirmativo no constituyó un respaldo político a la gestión municipal, sino una decisión institucional basada en un análisis técnico y jurídico del expediente.
Al comenzar la entrevista, el edil explicó que su voto fue una aprobación y no un acompañamiento político. Señaló que la rendición de cuentas es el documento que detalla cómo se utilizaron los fondos autorizados en el presupuesto y que corresponde analizar si se respetaron esas autorizaciones y si existieron irregularidades graves o ilícitas.
Avancini afirmó que el expediente se presentó “en tiempo y forma” y pudo ser estudiado con antelación. Tras su revisión, dijo que no se detectaron irregularidades de gravedad que justificaran un rechazo.
Subrayó que no hallaron faltas graves ni ilegalidades; en caso de haberse comprobado alguna ilegalidad, consideró que habría correspondido presentar las denuncias pertinentes.
No obstante, registró observaciones sobre el manejo económico del municipio. Entre ellas, mencionó un desajuste entre ingresos y gastos que se habría compensado con recursos provenientes de ejercicios anteriores.
Explicó que el gasto total superó a la recaudación, lo que indicaría un déficit operativo, y que el saldo positivo reflejado respondió al uso de disponibilidades previas, por lo que el municipio no generó un superávit.
En ese marco, criticó aspectos vinculados a la eficiencia administrativa y a la previsión financiera del Ejecutivo local, aunque puntualizó que esas diferencias no constituían una falta legal.
Señaló que hicieron críticas sobre prioridades, tasas y administración de recursos, pero sostuvo que, ante la ausencia de ilegalidades o irregularidades graves, correspondía mantener una postura institucional responsable.
Críticas a quienes rechazaron la rendición de cuentas
Durante la entrevista, Avancini también se refirió a los sectores que votaron negativamente la rendición de cuentas, entre ellos parte del peronismo y dos concejales de su propio espacio.
Sin confrontar abiertamente, sugirió que algunas posturas respondieron a especulación política e internas partidarias.
Sobre el peronismo local, atribuyó el rechazo a la disputa entre el zamorismo y el massismo: afirmó que varios discursos compartían críticas similares a las suyas y que el voto obedeció más a esa puja interna que al contenido de la rendición.
En relación con los dos votos negativos dentro de La Libertad Avanza, señaló que respondieron a motivos políticos, que alguien les indicó no votar afirmativamente y que no justificaron su decisión durante la sesión.
Tensiones internas en La Libertad Avanza en Tigre
El edil también habló sobre las tensiones internas y consideró que la división del espacio perjudica electoralmente a la oposición en el distrito.
Planteó la necesidad de superar diferencias y trabajar por una unidad real, no solo por declaraciones públicas.
Recordó la fractura electoral de 2025 en Tigre y criticó a antiguos coordinadores: afirmó que si las corrientes libertarias hubieran actuado conjuntamente no se habrían perdido distritos como el suyo.
Evaluación de la gestión de Zamora
Consultado sobre la situación del distrito, Avancini criticó la gestión de Julio Zamora y aseguró que hubo un deterioro a partir de la interna política del año pasado.
Comentó que, desde septiembre, la gestión se ha debilitado y que funcionarios y delegados ya no responden como antes.
Enumeró problemas de infraestructura, mantenimiento urbano y servicios, y afirmó que los vecinos no reciben las respuestas esperadas por las tasas que pagan.
Finalmente, reclamó dejar atrás las disputas internas y centrarse en la gestión: propuso trabajar con seriedad para recuperar el funcionamiento y la calidad que caracterizaban al distrito.

