15 de abril de 2026
Buenos Aires, 21 C

Super Mario Bros. Wonder: encuentro en Bellabel Park y edición para Nintendo Switch 2

No es raro que se lancen actualizaciones de videojuegos propias de una generación anterior; de hecho, Nintendo llegó tarde a esa práctica. Las Nintendo Switch 2 Edition fueron parte del lanzamiento de la nueva consola, pero, casi un año después, todavía no convencen del todo con el contenido que ofrecen.

Para analizar estas ediciones tomamos como ejemplo Meetup In Bellabel Park, la última adición para Super Mario Bros. Wonder. Este juego representa un avance importante en los clásicos 2D de Mario y llega en un momento en que la franquicia busca impulsar su presencia tras películas exitosas como The Super Mario Bros. Movie (2023) y la próxima The Super Mario Galaxy Movie (2026).

En términos técnicos y de rendimiento, la nueva versión se nota mejorada: en modo portátil se aprecian los 60 FPS que la consola puede mantener, y la resolución se ajusta a las capacidades actuales (4K en dock y Full HD en portátil). En varias Switch 2 Edition las mejoras se limitan a esto, pero en algunos casos, como aquí, se añadió contenido adicional tipo “DLC”.

Meetup In Bellabel Park es una sección nueva dentro de Super Mario Bros. Wonder que aporta una cantidad notable de contenido y lo hace con ideas frescas. Incluye mejoras para la experiencia individual, como nuevas batallas contra jefes y la incorporación de los Koopalings, pero su enfoque principal está en el multijugador, cooperativo y competitivo.

Bellabel Park funciona como un parque de diversiones con nuevos niveles, divididos entre modos cooperativos y competitivos. Los cooperativos requieren colaboración entre jugadores, en la línea de títulos como It Takes Two o Pico Park, mientras que los competitivos plantean retos para medir quién es el mejor.

Estos niveles aportan variedad y entretención: explotan mecánicas de insignias, personajes y posibilidades de Wonder, creando una experiencia tipo party game que no existía en la versión original. Conceptualmente es un avance para el juego, aunque el problema está en cómo se entrega y presenta ese contenido.

Un aspecto llamativo es la limitada oferta para un solo jugador. El paquete no cuenta con servidores para emparejamientos en línea, por lo que la mayor parte del contenido solo es accesible si conoces a alguien con el mismo paquete. Esto hace visible la utilidad del GameShare, pero resulta extraño que un contenido vendido a 20 dólares dependa de jugar con otra persona que tenga lo mismo.

La interfaz de usuario para acceder a estos contenidos es poco intuitiva y no está integrada con la estructura de mundos y niveles del juego base. Resulta confuso saber el orden de los niveles, su propósito o por dónde empezar. Hay una función de “ver” niveles en acción sin jugarlos, pero usarla consume tiempo y no siempre es práctica.

Se añadió un modo que ayuda: una cadena aleatoria de minijuegos presentada como un recorrido tipo montaña rusa. Es dinámica y entretenida, pero no resuelve por completo las deficiencias en la presentación del nuevo contenido dentro del juego principal.

Todo esto no quita mérito al diseño: han logrado ampliar un plataformas 2D de manera notable. Sin embargo, vuelve a plantearse la pregunta que surgió con las primeras Switch 2 Edition: ¿vale la pena el costo adicional?

Los precios de estas ediciones no están estandarizados: algunos contenidos cuestan cinco dólares, otros diez, veinte, y en el caso de ciertas ediciones de Zelda se integraron en Nintendo Switch Online + Expansion Pack. Cuando el paquete incluye un “DLC” como el de Super Mario Bros. Wonder, suele costar 20 dólares, lo que eleva el precio total del juego a 80 dólares, cifra que Nintendo ya utilizó en lanzamientos anteriores como Mario Kart World.

He disfrutado contenidos adicionales de otros títulos como Kirby and the Forgotten Land y Super Mario Party Jamboree, pero en ninguno de los casos considero justificable invertir 20 dólares extras o pagar 80 dólares por la edición completa solo por ese añadido, sobre todo cuando hay ejemplos en la industria en que actualizaciones tecnológicas no generan un coste extra.

En resumen, estas ediciones reciben críticas más duras de lo que merecen por el trabajo realizado en los juegos, pero también muestran una falla de Nintendo al gestionar el paso generacional y su comunicación de precios. Sería más coherente que el costo se limitara a quienes no tienen Nintendo Switch Online, o que se estandarizara un precio menor, por ejemplo 10 dólares. Por ahora, cada nueva Switch 2 Edition genera polémica y deja a muchos jugadores con la sensación de haber pagado demasiado por una mejora no tan clara.

Artículo anterior

Renuncian presidente y vicepresidente de Central Córdoba

Artículo siguiente

Kicillof e intendentes reclaman obras y fondos

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA