Las fuerzas armadas ucranianas han llevado a cabo más de 100 ataques en el frente con robots terrestres, integrados en una unidad especializada de la 3a Brigada de Asalto.
La cifra se dio a conocer tras una publicación del presidente Volodímir Zelensky en sus redes sociales, en la que informó sobre la captura de una posición rusa mediante el uso de sistemas no tripulados.
La compañía NC-13 indicó que el empleo de robots de combate ha dejado de ser puntual y se ha convertido en una táctica sistemática para sustituir a la infantería en acciones de alto riesgo.
Unas 280 empresas ucranianas producen y desarrollan estos robots, que habrían realizado más de 22.000 misiones en los últimos tres meses.
En asaltos de mayor envergadura, las unidades despliegan entre cinco y seis vehículos kamikaze teledirigidos y otras plataformas con módulos automatizados, destinadas a reemplazar el avance convencional de los grupos de asalto.
La primera operación exitosa con robots terrestres se registró en el verano de 2025, cuando cuatro drones cargados con 30 kilogramos de explosivos destruyeron una posición rusa tras dos intentos fallidos de la infantería.
El primer robot detonó la entrada del búnker, lo que obligó a los ocupantes rusos a rendirse; la 3a Brigada de Asalto señaló que así se capturaron prisioneros sin intervención directa de soldados.
Según la brigada, fue la primera vez en el conflicto que una posición enemiga cayó exclusivamente por sistemas no tripulados, sin bajas ucranianas, hecho que Zelensky destacó durante el Día del Armero Ucraniano.
Entre las plataformas en el frente figura el modelo DevDroid TW 12.7, de tamaño similar a un cortacésped y equipado con una ametralladora Browning M2 calibre .50.
Estos vehículos pueden ser controlados a distancia hasta 24 kilómetros (15 millas) o desplazarse mediante inteligencia artificial. Un robot armado resistió durante 45 días los ataques rusos en el este de Ucrania, defendiendo una posición que normalmente requeriría hasta seis combatientes, según Mykola “Makar” Zinkevych, responsable de la NC-13.
El coste de estas plataformas oscila entre 9.000 y 28.000 dólares. La mayoría se fabrica en Ucrania, lo que facilita la producción en serie y la rápida adaptación a las necesidades del combate.
En los últimos meses se difundieron imágenes de soldados rusos rindiéndose ante un robot ucraniano identificado como Droid TW-7.62, montado sobre una plataforma NUMO y equipado con una torreta de ametralladora de 7,62 mm.
El video muestra a tres militares rusos con uniformes blancos rindiéndose ante la máquina, uno de ellos herido, mientras se aproximan con las manos en alto y se tumban en la nieve.
En paralelo al desarrollo tecnológico, el conflicto mantiene episodios de alta intensidad: una brigada de drones ucraniana habría causado 8.000 bajas rusas en un solo mes.
Frente a este escenario, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, planteó la posibilidad de una solución política y diplomática, aunque mantuvo su retórica habitual contra Occidente.
Al mismo tiempo, el jefe negociador ucraniano, Kyrylo Budanov, afirmó que Moscú estaría cambiando de postura y que las conversaciones para poner fin a la guerra avanzan con mayor urgencia.
(Con información de AFP)



