El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que, tras el alto el fuego vigente con Estados Unidos hasta el próximo miércoles, las fuerzas iraníes están “totalmente preparadas” para responder con firmeza ante cualquier “mínimo error” de las tropas estadounidenses.
No obstante, afirmó que las negociaciones de paz con Washington han registrado avances, aunque un acuerdo final aún está lejano.
En una entrevista televisiva señaló que “aún estamos lejos de cerrar el debate” tras participar la semana pasada en las conversaciones en Islamabad, el encuentro de mayor nivel entre ambos países desde la Revolución iraní de 1979.
Indicó que, pese a los progresos, persisten numerosas divergencias y asuntos fundamentales pendientes, y subrayó que no existe confianza alguna hacia Estados Unidos.
Según Ghalibaf, Washington debe ganarse la confianza del pueblo iraní y abandonar el unilateralismo y el espíritu de imposición en su enfoque del diálogo.
El alto funcionario explicó que la aceptación del alto el fuego de dos semanas, iniciado el 8 de abril, respondió a una petición estadounidense. “Estábamos victoriosos sobre el terreno; el enemigo no había cumplido ninguno de sus objetivos e Irán tenía el control del estrecho de Ormuz”, afirmó, y añadió que aceptaron el alto porque Estados Unidos había aceptado sus demandas.
Por otra parte, atribuyó la “derrota” de Estados Unidos en la guerra iniciada el 28 de febrero a varios errores estratégicos en la conducción del conflicto. Sostuvo que la república islámica libró una guerra asimétrica y consiguió que el adversario retrocediera gracias a una estrategia y preparación superiores.
Señaló que, aunque el enemigo disponía de dinero y recursos, no actuó correctamente en su estrategia y cometió errores en decisiones estratégicas.
El titular del Parlamento precisó que, pese a que Estados Unidos mantiene recursos económicos y armamento, la comparación estratégica favorece a Irán: “No hemos destruido al enemigo, porque siguen poseyendo dinero y armas, pero estratégicamente han sido derrotados”, destacó.
Entre los avances mencionados destacó el despliegue de cerca de 180 drones, una capacidad que Irán no tenía durante la guerra de junio de 2025, y citó el derribo reciente de un caza F-35 estadounidense como ejemplo del progreso técnico y estratégico. Afirmó que no fue una coincidencia sino una operación de dimensión técnica y estratégica que mostró sus capacidades.
También aludió al supuesto fracaso de Estados Unidos en frentes como la destrucción de la capacidad aérea y de misiles de Irán, la neutralización de su Armada, el lanzamiento de un ataque terrestre y la apertura del estrecho de Ormuz, y sostuvo que en todos esos ámbitos no tuvieron éxito.
Finalmente criticó los intentos de Washington de “venezuelizar Irán” mediante un cambio de régimen y la “subasta” del petróleo iraní, asegurando que esas iniciativas han fracasado.
Las declaraciones del funcionario se producen después de que Teherán informara que está evaluando nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos, aunque advirtió que sus negociadores no harán concesiones en el marco de las conversaciones. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional detalló que las ofertas estadounidenses llegaron a través del jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, que se encontraba en Teherán como mediador en un contexto de alta tensión diplomática.
Según las autoridades iraníes, aún no se ha emitido una respuesta oficial. El Consejo enfatizó que la delegación negociadora no cederá en sus posiciones ni aceptará condiciones que puedan interpretarse como una retirada o debilidad, y ratificó que defenderá los intereses nacionales con determinación.
(Con información de AFP y Europa Press)



