22 de abril de 2026
Buenos Aires, 14 C

Brecha salarial entre sectores aumenta tras la caída de febrero

El salario es la remuneración que recibe una persona a cambio de su trabajo y puede incluir distintos conceptos: salario base, complementos (por antigüedad, productividad, nocturnidad, etc.), pagas extras y otros beneficios en especie. Sobre ese importe se aplican retenciones fiscales y cotizaciones a la seguridad social, que reducen el importe neto percibido. El poder adquisitivo del salario depende de la evolución de los precios y de los ajustes salariales negociados por convenios o acuerdos individuales. En contextos de inflación elevada, las subidas salariales buscan compensar la pérdida de poder de compra, mientras que en periodos de desaceleración económica las empresas y sindicatos negocian medidas alternativas como flexibilización de jornadas o complementos variables. Para los trabajadores, es importante conocer la composición de su nómina, las condiciones del contrato y las cláusulas sobre revisión salarial; para los empleadores, mantener una política salarial coherente con la competitividad y la sostenibilidad financiera de la empresa es clave.

El panorama para los próximos meses es poco prometedor. Por primera vez en casi dos años, las expectativas empresariales sobre contratación se han vuelto negativas: hay más empresas que prevén reducir plantilla que las que planean aumentarla. Esta tendencia puede traducirse en menor creación de empleo y mayores dificultades para quienes buscan trabajo, por lo que conviene seguir de cerca los indicadores de mercado laboral y considerar medidas de formación o adaptación profesional.

Artículo anterior

Líderes religiosos piden valorar el legado del papa Francisco en el primer aniversario de su muerte

Artículo siguiente

Evacúan la Universidad Nacional de Quilmes por amenaza de bomba

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA