26 de abril de 2026
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Justicia para Camilo Nuin

El 12 de marzo de 2025, Camilo Nuin recibió la noticia que había esperado: el entrenador le comunicó que el director técnico de Primera lo convocaba para integrar el plantel superior. La llamada llegó al capitán de la Reserva de San Telmo poco antes de lo que iba a ser su última práctica. No volvió a jugar; dos meses después falleció en un quirófano. Tenía 18 años y su familia aún busca respuestas sobre cómo y por qué ocurrió.

Hasta ese momento, Camilo había dedicado su vida al fútbol. Empezó a jugar a los 4 años en un club de baby fútbol del barrio y, con talento y ganas, pasó por las inferiores de Boca, Huracán y Estudiantes de Buenos Aires hasta llegar a San Telmo.

En San Telmo se convirtió pronto en un referente de la Reserva y estaba a punto de debutar en Primera cuando, el mismo día de la convocatoria, se rompió los ligamentos cruzados de una rodilla. Lo que parecía una lesión inoportuna y de rutina derivó en una tragedia: pese a seguir las indicaciones médicas, la intervención quirúrgica terminó en la muerte de Camilo.

Anabella Bianucci, su madre, describe a su hijo como disciplinado y apasionado por el fútbol, con un proyecto de vida claro. La familia sostiene que hubo mala praxis o negligencia y que los médicos no han dado una explicación satisfactoria sobre lo ocurrido.

Según su madre, Camilo priorizaba tanto llegar a Primera que había rechazado incluso un viaje de egresados en la escuela primaria por si lo citaban desde Boca, y solía perder reuniones y celebraciones por concentrarse en el fútbol.

El 25 de junio del año pasado, a las 6 de la mañana, los abuelos, los padres y Camilo ingresaron a la Clínica Espora de Adrogué. A las 7 el joven entró al quirófano para una intervención habitual por la lesión que sufría; era una operación que, según lo esperado, no debía durar más de dos horas.

Aproximadamente a las 9:05 una enfermera llamó a los padres. El cirujano, Javier De Franco, les comunicó que su hijo había entrado en paro y que había habido una complicación, sin dar más detalles. Minutos después el anestesiólogo, Horacio Martínez Cerena, les informó que Camilo había muerto, relata Anabella, recordando aquel día como el más doloroso de su vida.

La familia, en estado de shock, fue aconsejada por el cirujano a realizar una autopsia. Desde entonces buscan una explicación y reclaman justicia. Anabella afirma que no quieren que otros chicos sufran una situación similar y por eso han organizado movilizaciones y persistirán en su pedido de respuestas.

La madre convocó una protesta con marcha hasta la puerta de la clínica, que culminó en los tribunales de Lomas de Zamora con el reclamo bajo la consigna #JusticiaxCamiloNuin. Allí Anabella conversó con autoridades, que le aseguraron acompañamiento en la causa.

El club San Telmo emitió un comunicado tras el fallecimiento y realizó homenajes, pero no asumió responsabilidad. La familia presentó una denuncia en la fiscalía N° 10 de Lomas de Zamora; el fiscal a cargo es Carlos Pérsico. Hasta el momento no hay imputados.

Anabella afirma que el cirujano le trasladó la responsabilidad al anestesiólogo. Según la madre, ese profesional tenía una causa previa, cumplió una condena y estuvo inhabilitado; luego habría gestionado permisos para ejercer. También sostiene que aparece en la Asociación de Anestesia y Analgesia, aunque su especialidad no estaría verificada, según su versión.

Por ahora, lo concreto para la familia es que llevaron a su hijo a operar por una lesión considerada de rutina y no regresó. No se trataba de una intervención cardíaca o cerebral, sino de una operación común; esperaban volver a casa esa misma tarde. La familia reclama que la fiscalía determine las responsabilidades por lo sucedido dentro del quirófano.

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