La histórica institución Cottolengo Don Orione atraviesa una situación crítica que pone en riesgo la continuidad de sus servicios y el empleo de su personal. El intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, se reunió de urgencia con las autoridades del predio para evaluar la situación y coordinar medidas de acompañamiento tras el alerta lanzado por la dirección del establecimiento.
Según los responsables del Cottolengo, la crisis es consecuencia de los recortes y ajustes impulsados por el Gobierno Nacional en las áreas de Salud y Discapacidad. Señalan tres factores principales que explican la asfixia financiera: el atraso en el pago de prestaciones y aportes, incluyendo deudas por PAMI y pensiones no contributivas; la falta de insumos y la interrupción en la provisión de medicación esencial; y un desfasaje arancelario que hace que los montos que reciben no cubran los costos operativos en un contexto inflacionario.
La conducción de la entidad, encabezada por el hermano Jorge Silanes y el director médico, Dr. Jorge Palmieri, advirtió que la situación ya afecta la capacidad para afrontar el pago de salarios. Desde la institución subrayan la necesidad de visibilizar el problema para articular soluciones urgentes, y recuerdan que muchas entidades que asisten a personas con discapacidad bajo la ley 24.901 atraviesan dificultades similares desde hace meses.
En la reunión participaron también el presidente del Concejo Deliberante, Nicolás Jawtuschenko, y la secretaria de Desarrollo Social, Bárbara Miñán. Cascallares se comprometió a intervenir desde el municipio y a buscar vías de acompañamiento para evitar el cese de actividades, enfatizando la importancia de un trabajo conjunto entre niveles de gobierno y organizaciones para garantizar los derechos de las personas con discapacidad.
El impacto social del Cottolengo en Claypole es significativo: alrededor de 400 personas con discapacidad vulnerables reciben atención y vivienda permanente en el predio; 100 alumnos asisten a la Escuela Especial; 30 concurrentes integran el Centro Educativo Terapéutico; y un equipo interdisciplinario compuesto por profesionales, religiosos y voluntarios depende de la estabilidad institucional para continuar su labor.
La reunión, en la que también participaron los directivos Marcelo Bezeck y Fernando Montero, culminó con un llamado a las autoridades nacionales para regularizar los fondos pendientes y asegurar la continuidad de los servicios. El reclamo se centra en la necesidad de una pronta normalización de pagos y en la adecuación de aranceles e insumos para evitar que una institución emblemática de la región deje de atender a quienes dependen de ella.

