La inesperada escena protagonizada por Horacio Pagani en el estudio de radio fue el resultado de una promesa que al principio parecía una broma. El periodista de Radio Mitre había asegurado al aire que, si Franco Colapinto terminaba entre los nueve primeros en Miami, besaría a todos sus colegas del programa. Cuando el piloto argentino cumplió la condición, Pagani aceptó su compromiso.
El cierre de la apuesta ocurrió durante la transmisión en vivo: Pagani cumplió y le dio un beso a Marcelo Bonelli, gesto que fue recibido entre la sorpresa y la risa por el resto del panel y que luego se difundió en redes sociales.
Para los seguidores de la carrera, el resultado de Colapinto representó un avance relevante. El piloto de Alpine cruzó la meta en octavo puesto, igualando su mejor marca en la categoría. Posteriormente, una sanción de 20 segundos a Charles Leclerc por exceder los límites de la pista hizo que Colapinto ascendiera al séptimo lugar, sumando seis puntos para su equipo.
El video del beso se viralizó rápidamente: aficionados de Colapinto lo compartieron destacando tanto el gesto del periodista como la actuación del corredor, y el episodio se convirtió en uno de los temas más comentados en redes y foros de automovilismo.
El séptimo puesto renovó las expectativas en Argentina sobre el joven piloto, que se consolida como una referencia frente a los equipos de mayor jerarquía en la Fórmula 1. Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, elogió su rendimiento y señaló que Colapinto tuvo “una semana excelente” y rindió según lo esperado.
En la salida del Gran Premio de Miami, Colapinto aprovechó oportunidades clave: ganó posiciones tras el trompo de Max Verstappen y tuvo un contacto breve con Lewis Hamilton antes de cederle la plaza. Esa fase inicial lo dejó como el mejor del resto del pelotón, detrás de los equipos líderes.
Si bien su avance definitivo estuvo favorecido por la sanción a otro piloto, Colapinto también mostró conducción precisa y una estrategia sólida que le permitieron mantenerse en la pelea hasta el final. Con ese resultado ascendió al undécimo lugar en el Campeonato de Pilotos.
El episodio del beso no opacó la performance deportiva; por el contrario, le dio un tono más relajado a la jornada. La difusión en redes amplificó la repercusión y muchos usuarios valoraron la decisión del periodista de cumplir su promesa.
La emisión de Nuestra Mañana registró así uno de sus momentos más recordados, con Pagani convertido en protagonista involuntario de una secuencia muy comentada en la radio y en medios audiovisuales del país.
En síntesis, una apuesta informal entre colegas terminó conectando el mundo del deporte y el del espectáculo mediático, mostrando que el cumplimiento de una palabra puede convertirse en un episodio tan memorable como un buen resultado en la pista.

