La policía antiterrorista del Reino Unido investiga un incendio intencionado en una antigua sinagoga del este de Londres, ocurrido en las primeras horas del día. Los servicios de emergencia recibieron el aviso y el fuego causó daños menores en una verja y en la cerradura de la entrada; no hubo heridos.
El suceso se produce en un contexto de varios incidentes recientes contra objetivos vinculados a la comunidad judía en distintos puntos de la capital. Ante la escalada, el Gobierno británico elevó el nivel de alerta antiterrorista a “grave”, lo que indica que un ataque se considera “probable” en los próximos seis meses. La medida siguió a un apuñalamiento frente a una sinagoga en Golders Green, en el norte de Londres, que dejó al menos dos personas heridas.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, calificó ese apuñalamiento como un “vil acto de terrorismo”, manifestó su apoyo a las víctimas y a la comunidad judía y pidió a la ciudadanía que informe sobre conductas sospechosas. El sistema de niveles de amenaza establecido por el Centro Conjunto de Análisis del Terrorismo (JTAC) tiene cinco escalas y sitúa “grave” como la cuarta más alta; el país no estaba en este nivel desde noviembre de 2021, tras el atentado en el Hospital de Mujeres de Liverpool y el asesinato del diputado David Amess.
Paralelamente, la Policía Metropolitana mantiene abiertas varias investigaciones por incidentes en el noroeste de Londres. La semana pasada fueron detenidas dos personas por su presunta implicación en el incendio de un muro conmemorativo dedicado a víctimas de la represión iraní, también en Golders Green.
En los últimos meses se han registrado al menos 30 detenciones relacionadas con distintos episodios, de las cuales nueve terminaron en acusaciones formales. Entre los hechos investigados figuran ataques incendiarios contra infraestructuras y vehículos vinculados a servicios de emergencia de la comunidad judía. Las autoridades indican que los equipos antiterroristas y la Policía Metropolitana siguen coordinados para esclarecer los sucesos y prevenir nuevos ataques, en un clima de creciente preocupación en la ciudad.

