El primer ministro Keir Starmer prometió situar al Reino Unido “en el corazón de Europa” durante un discurso ante el Partido Laborista, en el que expuso las prioridades de su Gobierno tras los malos resultados en las elecciones regionales y municipales. Afirmó que el Brexit “nos hizo más pobres y más débiles”, aunque no especificó medidas concretas para un acercamiento a la Unión Europea tras la salida en 2016.
Starmer contrapuso la actitud del anterior Gobierno conservador —centrado en romper la relación con Europa— con la intención de su Ejecutivo de reconstruir los lazos con los socios europeos. Anunció un cambio en la política exterior para buscar una nueva relación con la UE, sin detallar iniciativas concretas.
La pérdida de más de 1.400 concejales en Inglaterra y el retroceso en Gales han intensificado la presión sobre Starmer, con demandas de dimisión desde algunos sectores de su propio partido. Reconoció la frustración pública con la situación del país y la política, admitiendo que debe demostrar a quienes dudan de él que están equivocados.
El descontento fue capitalizado por Reform UK, liderado por Nigel Farage, que ganó más de 1.400 concejales en Inglaterra y añadió 34 escaños en Gales y 17 en Escocia. Su campaña empleó el lema “Vota Reform. Saquemos a Starmer”.
Starmer anunció que el Gobierno asumirá el control de la seguridad energética, económica y de defensa con el objetivo de lograr un Reino Unido más justo. Entre las medidas adelantadas figuraron una propuesta de ley para nacionalizar British Steel, la intención de relajar restricciones comerciales con la UE y la negociación de un acuerdo de movilidad juvenil para facilitar que jóvenes británicos trabajen temporalmente en Europa.
El primer ministro indicó que el rey Carlos III presentará un programa legislativo en la apertura del Parlamento. Starmer subrayó que los cambios graduales no bastarán en un país que, según él, ha vivido dos décadas de estancamiento económico y tensiones sociales.
El Partido Laborista registró pérdidas relevantes en Gales, donde la ministra principal Eluned Morgan dimitió como líder regional, y también retrocedió en Escocia, donde perdió cuatro escaños y quedó empatado en escaños con Reform UK. Además, Anas Sarwar perdió su escaño en el Parlamento de Edimburgo.
Aunque se trató de comicios locales y regionales, los resultados se interpretan en clave nacional dado que el Partido Laborista ganó las elecciones generales de 2024. En menos de dos años, la popularidad de Starmer se ha erosionado y el avance de Reform UK, junto con las pérdidas laboristas, ha alterado el panorama político.

