La rectora de la Universidad Nacional de Quilmes afirmó que el presidente Javier Milei es, para la comunidad educativa, «el rival más difícil desde la vuelta de la democracia» y sostuvo que un segundo mandato suyo «sería catastrófico» para la sociedad en su conjunto.
«Es el rival más difícil desde la vuelta a la democracia. No lo vamos a comparar con un gobierno militar, pero es un fenómeno nuevo en la política regional que genera situaciones que el país no está acostumbrado a tolerar», dijo Zinni en una entrevista con el programa de UNQ TV Al Borde del Precipicio.
Más allá de las etiquetas relacionadas con el fascismo o la derecha, los analistas coinciden en que el gobierno muestra rasgos antidemocráticos. Aunque gobierna con legitimidad, incumplir la ley lo vuelve ilegítimo en la práctica.
«Lo distópico de estos tiempos es que tengamos que movilizarnos masivamente para exigirle al gobierno que cumpla una ley aprobada por el Poder Legislativo. Es algo que no habíamos visto desde la restauración democrática. Además, la Ley de Financiamiento Universitario tiene una legitimidad notable porque siempre obtuvo mayoría en el Congreso», señaló.
—Pero el gobierno no cumplió…
—Efectivamente. Como el Ejecutivo no acató la norma, desde el Consejo Interuniversitario Nacional iniciamos las acciones judiciales pertinentes y la justicia nos dio la razón en dos oportunidades. Hay que repetir esto las veces que haga falta para que la comunidad comprenda el alcance del conflicto.
—Llevan dos años y medio de gestión, ¿dónde percibe el deterioro en la Universidad Nacional de Quilmes en la vida cotidiana?
—Se nota en muchos frentes. La universidad pública refleja las dificultades que atraviesa la población en general: hay un deterioro económico en las funciones esenciales de la institución que se sostiene gracias al enorme esfuerzo del personal académico y no académico. Al mismo tiempo, existe un empobrecimiento general de la población, mientras un reducido sector acumula riqueza; por ejemplo, abril registró 41 matriculaciones de Porsche, un récord histórico.
—Pero el gobierno nacional afirma que las universidades públicas están llenas de curros.
—Acusan además que no nos dejamos auditar, cuando en realidad realizamos una auditoría anual y presentamos todas las rendiciones. Además, existe un índice de transparencia elaborado por este gobierno en el que la Universidad Nacional de Quilmes figura en los niveles más altos, incluso por encima de algunos organismos del Poder Ejecutivo.
—Faltan pocos meses para las próximas elecciones, ¿qué podría ocurrir con las universidades si se mantiene este modelo de ajuste y desfinanciamiento?
—Sería catastrófico, y la universidad sería apenas una parte del problema: si continúa este modelo, se deteriorará todo el tejido social y surgirán problemas mucho más graves. Aun así, la universidad pública continuará resistiendo gracias al compromiso del personal que trabaja en estas instituciones, a su rol social y al reconocimiento de la población de que son un motor de ascenso social.


