Durante el acto, la jefa comunal subrayó la relevancia de reponer este árbol en la plaza y de preservar la historia del barrio: “Los vecinos de Olivos teníamos una asignatura pendiente con esta plaza y con una parte muy importante de la historia del lugar. También con lo que simboliza este olivo: un espacio de encuentro para la comunidad”.
El olivo original fue plantado a fines de la década de 1970 durante la gestión de Pedro Augusto Ursini. El ejemplar fue traído desde Tierra Santa como donación de la familia Moussatche, en colaboración con la Embajada de Israel.
Durante la renovación de la plaza el ejemplar se secó y tuvo que ser retirado, por lo que se procedió a plantar uno nuevo. Este árbol fue donado nuevamente por la familia Moussatche junto con la Embajada de Israel y Keren Kayemet LeIsrael, organización fundada en 1901 dedicada al desarrollo territorial, la forestación y la preservación ambiental.
En la ceremonia, Soledad Martínez, representantes religiosos y autoridades de las instituciones participantes depositaron simbólicamente tierra al pie del nuevo olivo. También se descubrió una placa conmemorativa junto a la familia Moussatche en reconocimiento a la historia compartida y al valor comunitario del lugar.
Participaron representantes de Lamroth Hakol, entre ellos su presidente Marcos Juejati y el rabino Fabián Skornik; autoridades de Keren Kayemet LeIsrael, como su presidenta Jessica Souss; miembros de la Embajada de Israel; el padre Mariano, de la Parroquia Jesús en el Huerto de los Olivos y San Pío; y autoridades de la Municipalidad de Vicente López.
Martínez agradeció especialmente a Lamroth Hakol y a Keren Kayemet LeIsrael por este gesto a la ciudad y señaló que la iniciativa busca fortalecer los vínculos entre las distintas comunidades del partido. “Nada mejor que este olivo para representar lo que somos los vecinos de Olivos y de todo Vicente López: gente respetuosa de la diversidad”, concluyó.

