Esta mañana falleció Tatiana Schlossberg a los 35 años, tras padecer una forma agresiva y poco frecuente de leucemia mieloide aguda, según confirmó su familia. Schlossberg, periodista especializada en temas ambientales, era nieta del expresidente John F. Kennedy e hija de Caroline Kennedy y Edwin Schlossberg. La enfermedad se le diagnosticó después del nacimiento de su segunda hija en mayo de 2024. A pesar de someterse a quimioterapia, inmunoterapia y a dos trasplantes de células madre, no logró superar la enfermedad.
¿Qué es la leucemia mieloide aguda?
Según la Mayo Clinic, la leucemia mieloide aguda (LMA) es un cáncer de la sangre y la médula ósea caracterizado por la proliferación descontrolada de células inmaduras llamadas mieloblastos. Estas células anormales crecen rápidamente, interfieren en la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas, y se acumulan en médula y sangre. Se denomina “aguda” por la rapidez con que puede avanzar y poner en riesgo la vida si no se trata de inmediato.
Causas y factores de riesgo
De acuerdo con la American Cancer Society, la LMA no tiene una causa única identificable en la mayoría de los casos. Suele originarse cuando una célula madre sanguínea en la médula ósea adquiere mutaciones genéticas que le permiten multiplicarse sin control.
Entre los factores asociados se mencionan la exposición previa a radiación, el contacto con ciertos químicos como el benceno, tratamientos previos con quimioterapia o radioterapia, algunos síndromes genéticos (por ejemplo, síndrome de Down) y antecedentes familiares de leucemia. No obstante, muchas personas desarrollan LMA sin que exista un factor de riesgo claro.
Síntomas principales
El Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. indica que los síntomas pueden confundirse con los de infecciones comunes. Los más habituales son fatiga intensa, fiebre persistente, infecciones recurrentes, palidez, sangrados o moretones sin causa aparente, dolor óseo o articular, pérdida de peso involuntaria y sudoración nocturna. La concurrencia de varios de estos signos exige evaluación médica inmediata.
Diagnóstico y subtipos
El diagnóstico de LMA se confirma mediante análisis de sangre y biopsia de médula ósea, donde se detecta un elevado porcentaje de células inmaduras y se pueden identificar alteraciones genéticas específicas, según la Mayo Clinic.
Existen diversos subtipos de LMA, definidos por el tipo celular afectado y las anomalías cromosómicas presentes. Un subtipo especialmente peligroso es la leucemia promielocítica aguda, que puede asociarse a hemorragias graves si no se trata con rapidez.
Tratamiento de la leucemia mieloide aguda
El tratamiento debe iniciarse de inmediato y suele ser intensivo. La quimioterapia es la base para intentar eliminar las células malignas y alcanzar la remisión completa. En algunos casos, especialmente en pacientes jóvenes o cuando la enfermedad reaparece, se realiza un trasplante de células madre hematopoyéticas para restaurar la función sanguínea normal. En años recientes, las terapias dirigidas e inmunoterapias han ampliado las opciones disponibles, permitiendo tratamientos más personalizados según las alteraciones genéticas de cada caso.
Durante el tratamiento son comunes complicaciones como la mielodepresión, que reduce las células sanguíneas sanas y aumenta el riesgo de infecciones y hemorragias. Por ello, la American Cancer Society recomienda un seguimiento médico riguroso y atención especializada constante.
Pronóstico y calidad de vida
El pronóstico de la LMA varía según la edad, el estado general del paciente y la respuesta al tratamiento inicial. En adultos jóvenes con buen estado físico, la tasa de remisión completa puede superar el 60%, aunque existe riesgo de recaída. Los avances en terapias dirigidas y en trasplantes han mejorado las perspectivas de supervivencia, pero requieren seguimiento médico prolongado y atención continua a la calidad de vida.


