El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la renovación del mandato de Tom Barrack como enviado especial para Siria y la ampliación de sus funciones para incluir también Irak. Barrack, quien desde mayo de 2025 desempeña además el cargo de embajador estadounidense en Turquía, seguirá desempeñando un papel destacado en la política exterior de Washington en la región.
El mandato de Barrack como enviado especial para Siria había vencido a la medianoche del viernes. Trump decidió prorrogarlo por otros doce meses y elogió su labor, señalando que Barrack “ha realizado una labor excepcional” como interlocutor principal ante las autoridades sirias encabezadas por Ahmed al Shara, responsable de la transición política tras la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.
Al agregar Irak a sus competencias, Barrack asumirá la representación principal de la administración estadounidense en las conversaciones con el nuevo gobierno iraquí. En Irak operan milicias proiraníes integradas en estructuras de seguridad estatal, que Washington considera una amenaza importante; los intentos de desmantelarlas han fracasado ante el temor de las autoridades iraquíes a que cualquier intervención desestabilice el equilibrio interno.
Trump afirmó que, conforme avance la cooperación estratégica con los gobiernos de Siria e Irak, las relaciones con ambos países se fortalecerán. Confirmó además que Barrack mantendrá su puesto como embajador en Ankara y contará con el respaldo del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Tras ser confirmado por el Parlamento tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, Barrack asumió las funciones de embajador en Turquía en mayo de 2025 y fue designado Enviado Presidencial Especial para Siria y ahora también para Irak. Su labor consiste en canalizar la comunicación de Washington sobre la transición política en Siria y las cuestiones de seguridad en Irak relacionadas con las milicias proiraníes.
Negociaciones sin prisa
En una entrevista emitida este sábado, Trump subrayó que no tiene prisa por cerrar un acuerdo de paz con Irán, a pesar del impacto económico que atribuye al conflicto, porque busca “conseguir un buen trato”.
“Esto va lentamente, lleva mucho tiempo. No tengo prisa. Me gustaría decir que tengo prisa, porque ya sabes… Los precios de la gasolina van a bajar con fuerza (cuando haya acuerdo), pero si uno tiene prisa, no va a conseguir un buen trato”, afirmó Trump en una entrevista grabada con su nuera, la presentadora Lara Trump, para Fox News.
Trump no abordó en esa entrevista la “decisión final” sobre la última oferta iraní que, según medios estadounidenses, anunciaría tras reunirse con su equipo de asesores de seguridad. Sí señaló que el acuerdo deberá incluir dos garantías: la reapertura del estrecho (de Ormuz) y la imposibilidad de que Irán obtenga un arma nuclear.
“Poco a poco, pero con seguridad, estamos consiguiendo, creo, lo que queremos, y si no lo conseguimos, terminaremos de otra manera”, añadió Trump, en consonancia con declaraciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que el Pentágono está preparado para reanudar ataques contra Irán si no hay acuerdo.
El mandatario dijo que los iraníes son buenos negociadores, pero sostuvo que Washington dispone “de todas las cartas” debido a que, según él, ha “derrotado militarmente” a la república islámica.
Trump volvió a afirmar que, si Estados Unidos no hubiera bombardeado instalaciones clave del programa nuclear iraní en el verano de 2025, Irán tendría hoy un arma nuclear.
Washington y Teherán llevan semanas intentando negociar un acuerdo para poner fin al conflicto iniciado por Estados Unidos en febrero, en medio de un alto el fuego unilateral declarado por Trump que ha mostrado fragilidad ante los ataques limitados y continuos que se registran en torno a Ormuz y el Golfo Pérsico.

