La princesa Leonor de Borbón atraviesa una etapa clave de preparación como futura reina de España. Aunque la Casa Real no dispone de un manual formal con todas las normas de comportamiento, existen reglas no escritas, heredadas de la tradición monárquica, que orientan a quienes representan a la institución.
Según el periodista José Apezarena, muchas de esas enseñanzas se centran en la educación, el respeto y la manera de relacionarse con las personas. Entre las recomendaciones más relevantes están mostrarse natural, mantener una actitud cordial, escuchar atentamente a quienes se acercan y agradecer los gestos ajenos; asimismo, debe tratar con respeto a autoridades, colaboradores y personal de la Casa Real.
La prudencia es otro principio esencial: como heredera, Leonor debe evitar pronunciarse sobre asuntos políticos o temas polémicos, manteniendo la neutralidad propia de las monarquías parlamentarias. Al mismo tiempo, su comportamiento público requiere un equilibrio entre cercanía y la distancia institucional que exige su posición.
Con el tiempo, la monarquía española ha ido flexibilizando ciertas formalidades para proyectar una imagen más próxima a la ciudadanía. En el proceso de aprendizaje de la princesa, el rey Felipe VI es un modelo importante por su discreción y modo de actuar en actos oficiales. También se destaca la influencia de las lecciones familiares, incluidas las reflexiones y consejos que el rey emérito Juan Carlos I habría enviado a Felipe VI en su juventud sobre el papel de representar a la Corona.

