Al menos 11 personas murieron y decenas resultaron heridas durante una nueva ola de ataques rusos contra varias regiones de Ucrania en la madrugada de este martes, según informaron las autoridades ucranianas. La ofensiva incluyó el lanzamiento de 73 misiles y 656 drones, con Kiev, Dnipró, Poltava, Járkov y Zaporizhia entre los principales objetivos.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que las defensas antiaéreas destruyeron o neutralizaron 40 misiles y 602 drones. No obstante, las autoridades registraron impactos de 30 misiles balísticos, tres misiles de crucero y 33 drones en al menos 38 localidades, y restos de drones interceptados cayeron en otras 15 zonas.
La capital recibió parte de los ataques más intensos. El jefe de la administración militar de Kiev, Timor Tkatchenko, confirmó la muerte de cuatro personas en la ciudad y dijo que inicialmente había al menos 29 heridos, entre ellos dos niños. Horas antes había advertido a la población sobre ataques con misiles balísticos.
Posteriormente, el Servicio Estatal de Emergencias elevó el balance en Kiev a 58 heridos, incluidos tres menores. Los bombardeos dañaron edificios residenciales y otras infraestructuras civiles en ocho distritos de la capital.
Uno de los episodios más graves tuvo lugar en el distrito de Podil, donde un edificio residencial sufrió un colapso parcial tras un ataque. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, indicó que el inmueble fue alcanzado por un “doble golpe”, una táctica que consiste en lanzar un segundo proyectil sobre el mismo objetivo poco después del primero.
Tkatchenko informó que los equipos de rescate buscaban posibles sobrevivientes entre los escombros y que los reportes preliminares señalaban la presencia de personas atrapadas.
En el distrito de Podilskyi, un edificio de nueve plantas resultó afectado en sus pisos superiores y varias personas quedaron atrapadas bajo los restos. Las tareas de rescate continuaban durante la madrugada mientras la alerta aérea permanecía activa. En Solomianskyi se registraron daños en edificios residenciales de 20 y 24 plantas.
Las autoridades también informaron que un presunto impacto de misil provocó un incendio en un edificio residencial de 24 pisos en el distrito de Shevchenkivskyi, y que restos de proyectiles cayeron sobre el techo de otro inmueble de nueve plantas en Podil, desencadenando otro fuego.
Además de las viviendas, los ataques alcanzaron una clínica y provocaron la caída de escombros dentro del predio de un jardín de infantes. Se reportaron cortes de suministro eléctrico en tres distritos de la capital.
En la región central de Dnipropetrovsk, las autoridades comunicaron al menos seis muertos y 36 heridos tras los bombardeos en la ciudad de Dnipró. El Servicio Estatal de Emergencias indicó que un segundo ataque impactó cuando los rescatistas llegaban al lugar de una explosión previa, lo que provocó la muerte de un integrante de los equipos de emergencia.
El jefe de la administración militar regional, Oleksandr Ganja, dijo que “el balance del ataque ruso contra Dnipró sigue aumentando” mientras continuaban las labores de evaluación de daños.
En Járkov, al menos 14 personas resultaron heridas y se reportaron daños en viviendas, garajes y vehículos. Un edificio residencial de dos plantas y parte de un bloque de apartamentos de cuatro pisos sufrieron destrucción, y varias personas quedaron atrapadas bajo los escombros.
El alcalde de Járkov, Igor Terekhov, señaló en Telegram que la ciudad fue atacada por 15 drones y dos misiles.
Las explosiones se prolongaron durante gran parte de la noche. Días antes, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, había alertado sobre la posibilidad de una nueva ofensiva rusa a gran escala y advirtió a la población que las advertencias de inteligencia sobre ataques seguían vigentes.
La ofensiva ocurre en medio de una escalada de operaciones entre ambos países. Según Zelensky, las fuerzas ucranianas atacaron 15 refinerías rusas entre enero y mayo, acciones que, afirmó, afectaron cerca del 40% de la capacidad principal de refinación de petróleo de Rusia.
Por su parte, autoridades rusas informaron de un incendio en la refinería de Ilski, en la región de Krasnodar, y señalaron que el fuego comenzó tras un ataque con aeronaves no tripuladas.
(Con información de AFP y AP)

