Francia aumentó la presión diplomática sobre Rusia al instar a Moscú a dar el “paso definitivo” hacia la paz en Ucrania.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, declaró que la paz está “al alcance de la mano” y resaltó que, durante los últimos nueve meses, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky ha mostrado voluntad de crear condiciones para una paz “justa y duradera”, no una capitulación.
Barrot afirmó que corresponde ahora al presidente ruso, Vladímir Putin, poner fin a lo que calificó como una “guerra imperialista y colonial”, en un momento en que el conflicto se aproxima a su cuarto año y las negociaciones internacionales cobran nuevo impulso.
El jefe de la diplomacia francesa subrayó que la decisión sobre el futuro territorial de Ucrania debe ser tomada únicamente por los ucranianos. Mientras continúan las conversaciones sobre posibles concesiones territoriales, Barrot reafirmó la postura de París de respetar la soberanía de Kiev en cualquier acuerdo de paz.
Por su parte, el presidente Zelensky informó que la Casa Blanca le entregó un plan de garantías de seguridad para Ucrania. Señaló que lo revisará con su equipo y que en los próximos días remitirá sus propias propuestas a Washington, en busca de compromisos internacionales sólidos para la seguridad del país.
El asesor y negociador ucraniano Mijailo Podoliak indicó que Ucrania estaría dispuesta a aceptar la creación de una zona desmilitarizada en el Donbás, siempre que la retirada de las fuerzas ucranianas vaya acompañada de una retirada recíproca de las tropas rusas desde la línea del frente actual, exigiendo correspondencia de Moscú en cualquier concesión.
Una treintena de líderes internacionales de la denominada Coalición de Voluntarios celebraron una videoconferencia para evaluar el estado del plan de paz impulsado por Estados Unidos. El encuentro se considera relevante tanto para el futuro de Ucrania como para la seguridad europea, por sus implicaciones geopolíticas.
Sobre la participación estadounidense en las próximas negociaciones, la Casa Blanca no descartó que representantes de EE. UU. asistan a una reunión prevista para este sábado en París entre diplomáticos ucranianos y europeos para tratar el plan de paz.
No obstante, Francia no ha confirmado oficialmente la celebración de ese encuentro, lo que genera incertidumbre sobre la agenda diplomática inmediata.
Desde Washington se advirtió que la eventual participación en la reunión de París dependerá de la verificación previa de que las conversaciones sean sustantivas y aporten avances concretos al proceso de paz.


