3 de junio de 2026
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ONU propone tres opciones para resolver el conflicto entre Israel y Hezbolá en Líbano

El secretario general de la ONU, António Guterres, presentó al Consejo de Seguridad tres opciones para mantener la vigilancia militar y apoyar la aplicación de la resolución que puso fin a la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá, ante la finalización prevista de la misión de paz de la ONU en el sur del Líbano el 31 de diciembre.

Las alternativas proponen mantener la supervisión de la frontera entre Israel y Líbano, respaldar el despliegue y la presencia de las Fuerzas Armadas Libanesas en todo el territorio y reforzar los esfuerzos políticos para prevenir y resolver enfrentamientos entre Israel y el grupo armado respaldado por Irán.

La propuesta responde a la decisión unánime del Consejo de Seguridad de agosto de 2025 de cerrar la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), impulsada por Estados Unidos e Israel, que pidió a Guterres presentar opciones para aplicar la resolución de 2006.

La resolución de 2006 exige el desarme de Hezbolá, la retirada de las fuerzas israelíes y el despliegue del ejército libanés como única fuerza militar en el país; según el informe del secretario general, esos objetivos no se han cumplido.

En una carta al Consejo, Guterres subrayó que las repetidas confrontaciones entre Israel y Hezbolá evidencian la necesidad de aplicar plenamente la resolución de 2006 como marco para la paz.

El secretario general insistió en que la resolución constituye el marco acordado para alcanzar estabilidad y que su implementación es imprescindible para reducir el riesgo de nuevas hostilidades.

Guterres también destacó la importancia de mantener vigilancia sobre la llamada Línea Azul, la demarcación establecida por la ONU entre Israel y Líbano, como mecanismo clave para supervisar incidentes y facilitar la gestión de crisis.

Se prevé que el componente militar propuesto actúe de forma complementaria al coordinador especial de la ONU para el Líbano, que seguiría liderando las gestiones diplomáticas y políticas para aplicar la resolución de 2006.

Las tres opciones presentadas difieren principalmente en el tamaño de la futura presencia uniformada de la ONU, con fuerzas propuestas que oscilan entre 5.525 y 1.980 personas; algunas variantes incluyen observadores militares desarmados.

Según Guterres, la opción de mayor tamaño ofrecería una mayor capacidad para supervisar la situación sobre el terreno y observar con más credibilidad los incidentes a lo largo de la Línea Azul.

UNIFIL mantuvo durante décadas una presencia permanente en el sur del Líbano, una zona considerada bastión de Hezbolá, desempeñando tareas de observación, enlace y supervisión de la seguridad en una de las fronteras más sensibles de la región.

La misión sufrió bajas en los últimos meses: Naciones Unidas informó que seis cascos azules murieron en ese período.

La decisión sobre el nuevo mecanismo de supervisión corresponde ahora a los quince miembros del Consejo de Seguridad, que deberán elegir una de las opciones antes de que caduque el mandato de la UNIFIL a fines de diciembre.

El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, declaró que el secretario general espera una decisión rápida del Consejo para garantizar la continuidad de las labores de supervisión y apoyo en la frontera entre Israel y Líbano.

(Con información de AP)

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